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El relativismo y su relación con la inacción
Acabo de estar en un par de eventos que disfruté mucho, uno fue un coloquio de complejidad y filosofía, y otro un cine debate al que voy cada jueves, y que esta vez trató del impacto ético y ecológico del consumo de carne. El denominador común, desde doctores hasta estudiantes de licenciatura en Filosofía fue un, probablemente inconsciente, relativismo.
Así como a lo largo del coloquio nos fue imposible encontrar la frontera, o el tipping point, de lo simple a lo complejo, no por escasez de esfuerzo, me parece que la comunidad filosófica de la que ahora soy parte en Guanajuato ha perdido completamente la línea entre la apertura y el relativismo.
Pero primero voy a diferenciar los conceptos de objetivismo de relativismo para tratar de ser muy claro. El objetivismo supone que es posible encontrar lo verdadero independientemente de la opinión de las personas, en ese sentido, lo que pretende el método científico, es hacer de la ciencia algo objetivo. El relativismo supone o que el que la verdad sea inalcanzable hace igualmente válida la opinión de cualquier persona o que no existe tal cosa como la verdad o un mejor camino, por lo que cada individuo (o cultura) debe vivir acorde a su propia “verdad”.
No es la intención de este artículo abrir la discusión en ese punto sin antes explicar las implicaciones morales de ambas posturas. El objetivismo moral, entonces, asume que hay actos buenos y malos independientemente de la opinión del agente, mientras que el relativismo moral, que se divide en dos tipos, señala que lo que está bien o mal lo define cada individuo (relativismo moral individual) o cada cultura (relativismo moral cultural).
Para ejemplificarlo, utilizaré un extracto del debate en el que participé el jueves pasado. Se nos presentó una película que criticaba el consumo de los alimentos de origen animal. Cuando termina la película, la primer ronda de opiniones, va más o menos por la siguiente línea:
“es terrible lo que la industria ha provocado, antes en las granjas, la gente no era tan cruel con los animales cuando los mataba y vivían de manera sostenible con la naturaleza”
“no podemos dejar fuera las razones culturales por las que comemos carne, desde ir a los tacos hasta hacer una reunión con carne asada”
“el contexto consumista y la necesidad de reducir costos daña la integridad (sic) de los animales y hace un enorme daño ecológico”
“considero que si bien el consumo de carne es un problema, dejar de hacerlo nos llevaría a otros problemas, como los transgénicos”
“creo que el vegetarianismo ya se volvió una postura postmodernista, con esta ola new age, y ahora las empresas se aprovechan de eso para hacer más dinero”
“es más caro vivir como vegetariano, ¿qué pasa con la gente que no tiene los recursos?”
“tú puedes ser vegano ahora, pero, ¿y todo el tiempo que fuiste carnívoro?, ¿tus zapatos son de cuero?”
“ser omnívoro es una decisión personal que refleja mi relación individual con el entorno, así como todo lo demás que hago”
Intervine, genuinamente avergonzado, explicando primero que no encontraba una mayor incongruencia en mi vida que el no ser capaz todavía de volverme vegano. Expliqué que había dos hechos innegables: primero, que consumir carne era inmoral debido a que cada que lo hacíamos intercambiábamos el dolor de un ser por el placer propio; segundo, que los estudios más recientes responsabilizan a la industria de la ganadería como la segunda causa del calentamiento global. Y sí, lo dije, que esos dos puntos no son discutibles y eliminaban el subjetivismo excesivo en el que estaba cayendo el debate.
Las reacciones fueron variadas, la que menos me preocupó fue aquella que me llamó exagerado, porque no llevó de la mano ninguna argumentación. La que más me preocupó fue de una persona que en el escaso tiempo que llevo de conocerla se ha ganado mi respeto no sólo por su inteligencia sino por su sensatez. Su discurso decía más o menos lo siguiente: “No podemos ser tan tajantes ni dogmáticos, es conocido en filosofía que la lógica propositiva no es la forma adecuada de llegar a conclusiones porque no garantiza la verdad de las premisas, no podemos ser tan matemáticos descalificando todas las opiniones, y por supuesto que todo es discutible”.
Mi respuesta fue: “De acuerdo, todo es discutible, hoy se sigue discutiendo si el calentemiento global es causado por los humanos, es discutible si algunas mujeres de medio oriente deben ser lapidadas por haber visitado al ginecólogo, pero lo que debemos entender, es que vivir eternamente en la discusión sin tomar una postura firme nos lleva a la inacción colectiva, si no somos capaces de ponernos de acuerdo entre qué es lo correcto y lo incorrecto, no de manera dogmática sino como verdad temporal hasta que es desbancada por una nueva verdad, será imposible generar los programas, los proyectos, las políticas públicas para cambiar las cosas, si algo compartimos todos los que asistimos a este cinedebate es la percepción de que las cosas no están bien, que se requiere un cambio”.
Ante esto, no hubo una respuesta relevante. Es decir, se habló de las maneras, del respeto, de la tolerancia. Pero en mi opinión, hay una enorme diferencia entre eso y el relativismo individual en el que estamos cayendo.
No quiero ser malinterpretado como que hoy el quehacer filosófico es sumamente relevante en la realidad humana. Tristemente no lo creo, pero mi razón de vida para estar acá es tratar de cambiarlo. Y es que lo que sí creo, es que el lugar conceptual que ocupa la filosofía en la estructura del conocimiento humano, la responsabiliza de encontrar cada vez mejores maneras de entender la realidad. Y de ninguna manera quiero decir que no sea una responsabilidad también de, por ejemplo, la física, pero es a la filosofía y a sus ramas a quienes les ha tocado históricamente hacer esta labor transdisciplinaria de darle a cada una de las áreas la orientación respecto a qué metalíneas (si se me permite la expresión) de investigación son no sólo interesantes, sino las más relevantes. Yo no tengo duda que estamos en una crisis, y en mi opinión es la más grande a la que se ha enfrentado la especie humana, lo cual hace urgente que la filosofía retome e instrumente esa responsabilidad.
Mi preocupación del relativismo durante el debate no fue tanta, hasta que ví durante el coloquio que el mismo patrón había alcanzado también a mucha gente con doctorado, de distintas partes del país. No es la importancia individualista que yo le dé a un título académico, sino la influencia muy diferente que el sistema permite a estas personas en comparación con la que permite a los estudiantes de una licenciatura. Salvo escasas excepciones, el conocimiento y la brillantez mostrada durante el coloquio son dignos de resaltar, pero el ser tan ceremoniosos, el despliegue de egos y la indudable necesidad de networking con la finalidad de obtener presupuestos para sus distintos proyectos, son en mi opinión las principales causas de que en ninguna de las mesas en las que estuve presente haya sido posible cerrar los diferentes huecos que se abrieron llegando a conclusiones que hayan estado “listas” para de ahí generar planes tácticos. Y conste que no creo que esto se deba a lo abstracto del tema, porque ya en las mesas se habló de innovación, del método científico, de la tecnología, del papel actual de la epistemología, de los sistemas complejos, de la simulación, en fin, de temas que realmente pudieron ser aterrizados en agendas de trabajo. Cuando un doctor preguntó por la utilidad de la lógica difusa para el análisis de sistemas complejos, como los sociales, la respuesta fue negativa y… difusa; cuando pregunté por la posible efectividad del diseño de mecanismos, el conferencista “magistral” no estaba familiarizado con el tema, pero al menos le pareció interesante y dijo que leerá al respecto. Que conste que no estoy criticando el desconocimiento del conferencista, ya quisiera saber lo que sabe, es un doctor en física y fue muy enriquecedor que el coloquio fuera interdisciplinario, lo que digo es que las personas preocupadas por estos temas no parecen estar en contacto con teorías que tengan finalidades prácticas en la modificación de la realidad tangible. Sólo un plan táctico fue mencionado… a ver si les parece tan gracioso como a mí: una agenda de trabajo para la definición de temas que permitan crear una filosofía formal de la complejidad. Mastubación mental diría mi exjefe. A esa propuesta le siguió subirla a la red de CONACYT para acceder a recursos necesarios, “por si es necesario discutir algunos puntos en persona, ya saben, nosotros estamos en el DF”, creo que les gustó Guanajuato, más aún en Cervantino.
La silla más cómoda del mundo.
En mi inexperta opinión, la razón por la que hoy vivimos en un sistema insostenible se debe a un paradigma simple, que aunque muchos están tratando, no se ha conseguido desmentir por completo.
Para tratar de ser claro, voy a invitar a que imaginen lo siguiente:
Ensayo para una amiga.
Si hablamos de sufrimiento en un ente, dicho ente sólo puede estar vivo. El sufrimiento sólo puede ser físico o psicológico; para que sea físico se deben contar con terminales nerviosas, para que sea psicológico se debe contar con una mente, más o menos evolucionada. Al situarnos como individuos, el libre albedrío determina un mayor o menor grado de responsabilidad de nuestro propio sufrimiento; pero para aquellos seres sin libre albedrío, no podemos hablar de una responsabilidad propia que busque evitar el dolor, sólo podemos hablar de instinto.
Los seres guiados por instinto, los animales, han existido desde hace millones de años sobreviviendo en un entorno, en el cual han ido evolucionando para que ahora queden los que mejor se han ido adaptando a los cambios (entre esos cambios está por supuesto la humanidad que lleva siglos de retraso en obtener una visión de entorno sostenible). Uno de los efectos provocados por el hombre en la evolución de un par de especies, ha sido el hacerlas dependientes de él, ya que como especies no tienen un entorno natural “salvaje”, en el cual sean parte de un ecosistema o de un equilibrio de dicho entorno. A éste tipo de seres los conocemos como animales de compañía o mascotas; una característica de especie es que desde que nacen y a lo largo de su vida, a diferencia del resto de las especies, tienen necesidades físicas y psicológicas que no pueden ser cubiertas de manera autónoma, sino requieren de una persona que los atienda en mayor o menor medida.
Está comprobado que los animales sienten dolor físico y psicológico (hay varias situaciones que les causan estrés, que de manera intensa es sumamente angustiante para ellos). Cuando hablamos de evitar o disminuir el sufrimiento de animales de compañía (perros y gatos), los podemos situar únicamente en dos niveles de responsabilidad; la propia, que en este caso es únicamente el instinto de supervivencia (perros y gatos de la calle); o bajo la responsabilidad de un ser con libre albedrío (humanos), es decir, aquellos perros y gatos que viven en una casa o bien, aquellos que han sido atrapados/rescatados por alguna organización, gubernamental o no, y están temporalmente bajo su cuidado.
Esta suposición nos hace concluir, que si los animales de compañía requieren cuidados especiales, el hecho de estar a la orden únicamente de su instinto, es un factor inevitable de sufrimiento. Podemos concluir entonces, que todos los perros y gatos de la calle sufren.
El sufrimiento de un animal bajo el cuidado de un humano, ocurre cuando:
1. El humano no quiere su bienestar.
2. El humano no sabe cómo cuidarlo.
3. El humano no puede obtener los recursos para cuidarlo.
Entonces cuando hablamos de un proyecto que pretenda evitar o disminuir el sufrimiento de los animales de compañía, hay dos perspectivas, que a su vez se dividen en diferentes soluciones posibles:
A. Los animales de la calle sólo pueden dejar de sufrir de dos maneras:
1. A través de la eutanasia.
2. Rescatándolos y dándolos en adopción a personas que:
a) Deseen su bienestar.
b) Sepan cómo darles bienestar.
c) Tengan los recursos necesarios para ofrecerles bienestar.
B. Para que los humanos que tienen a su cargo animales, eviten su sufrimiento necesitan:
1. Desear su bienestar (un marco legal que proteja a los animales de compañía del maltrato).
2. Saber cómo darles bienestar (un programa educativo).
3. Tener los recursos necesarios (programas de subsidio para su cuidado o que los entreguen a asociaciones que puedan canalizarlos a personas que además del deseo y conocimiento, tengan los recursos necesarios para otorgarles bienestar).
Entonces los 5 grandes campos de un proyecto de reducción del sufrimiento en animales de compañía debe incluir:
1. Un programa de eutanasia sin dolor.
Hay un exceso de animales de la calle, y una gran cantidad de ellos ni siquiera son aptos para convivir con personas. Los que sobreviven sufren, terminan por morir de manera brutal la mayoría de ellos, y se reproducen haciendo el problema más grande.
2. Un programa de adopción.
Muchas personas que hoy compran animales, con la única finalidad de tener una compañía, podrían obtener gratuitamente uno si cumplen con ciertos requisitos (desear, saber y tener los recursos para cuidarlos).
3. Un programa legal.
Que proteja el maltrato, tanto desde la perspectiva del maltrato doméstico, el maltrato en perreras y el maltrato de las personas que lucran con ellos, con un sentido muy enfocado a la prevención del delito.
4. Un programa educativo.
Acercarse a las diversas comunidades urbanas para explicar el tipo de cuidados que se deben ofrecer a los animales de compañía, así como el tipo y la forma de educación que se les debe dar para una mejor convivencia.
5. Un programa de respaldo.
Se debe crear un centro capaz de recibir a los animales de compañía que no puedan ser atendidos por familias de escasos recursos; así como clínicas que con bajos costos operativos puedan ofrecer de manera gratuita o muy barata los servicios médicos necesarios para el cuidado de ellos.
Hay factores importantes, que no son necesariamente un programa por sí mismos, pero que son parte fundamental de todos o varios de los programas, por ejemplo la esterilización, que puede ser parte de los puntos 2, 3, 4 y 5; o bien, la creación de albergues y clínicas, que participan en los puntos 1, 2 y 5.
El problema es cultural y de recursos, hemos dejado que se haga un problema grande, como muchos más, no pretendo decir que es uno de los problemas más fundamentales de la sociedad, no lo sé, pero sé que el maltrato a los animales y la indiferencia ante su sufrimiento tiene un vínculo innegable con la violencia social y familiar, así como con la apatía hacia los proyectos de mejora en la calidad de vida de nuestros semejantes; respeto profundamente a las personas que se dan a la tarea de comprometerse con éste tipo de programas; a ellos les aconsejo, si pretenden atacar de manera frontal este problema, será imposible ignorar cualquiera de estos 5 puntos fundamentales.
De Jodorowsky a Aronofsky.
Así como el año pasado mi película favorita fue Babel y representó (obviamente desde mi punto de vista) la consolidación del cine de este subgénero de las historias separadas en espacio y/o tiempo y que de alguna manera se conectan; este año, bueno, específicamente, esta semana, me ha tocado ver dos películas que parece que traen de regreso el cine surrealista.
Jodorowsky en El Topo hace un esfuerzo extraordinario por disparar decenas de mensajes diferentes a la audiencia, olvidándose de sutilezas, de manera ecléctica y saturada de escenas punzantes para agitar a las mentes más frías y calculadoras. Jodorowsky representa para mí, en el cine, el extremo del surrealismo, siendo el centro posiblemente Buñuel. Aronofsky estaría en el extremo contrario. Hace pocos días vi The Fountain esperando ver algo de la calidad de Requiem for a Dream. Son películas muy diferentes, en The Fountain mantiene la calidad visual de Requiem (aunque sin la misma calidad de música), pero es una historia que se preocupa por asuntos de mayor profundidad.
El surrealismo es claro y a la vez sutil, la historia es contada de manera ingeniosa de tal suerte que toma de los hombros al protagonista y lo agita violentamente inyectando de manera precisa el mensaje en la mente del espectador más distraído, un mensaje de vida eterna, sin pretender que esto suene evangélico, aunque si algo tienen en común El Topo y The Fountain es la referencia continua al budismo Zen.
Bueno, pues cuando la vi sólo pensé que quién mejor que Aronofsky para hablar en un idioma surrealista contemporáneo (que parecía monopolizado por David Lynch), mayor fue mi sorpresa cuando vi, con mucho menor expectativa Stranger than Fiction.
Hay varias formas de contar el humor negro en cine, está por ejemplo el humor inglés como en Snatch, el humor negro hollywoodense como en Very Bad Things, el humor negro de terror como en Dawn of the DeadShaun of the Dead es humor inglés burlándose de ella, muy recomendable). Pues lo que vi en Stranger than Fiction fue humor negro de muy buena calidad contado de manera surrealista. (
Con un muy buen reparto que incluye a Dustin Huffman, Emma Thompson, Will Ferrell (sí, el de SNL, pero tambíen el de Melinda and Melinda) y Maggie Gyllenhaal, entre otros; Marc Forster dirige una historia sumamente creativa que al final decae por la gran promesa incumplida, el argumento hasta tres cuartos de la película genera tal expectativa que me parece era imposible cumplir bajo ese contexto.
La agradable sorpresa fueron las excelentes actuaciones, de nuevo el excelente mensaje (que por cierto se relaciona también con la muerte) y los sentimientos que transmite al espectador. Y como cereza del pastel (o del helado, lo que les guste más) algunas críticas sutiles al cine comercial que me generaron muchas sonrisas.
Muy recomendables las dos, ansío ver la película que en tres o cuatro años consolide esta tendencia de regreso al surrealismo que parece ir a la alza, si es que tengo razón.
La Torre de Borat.
Hace poco vi Borat y recordé un efecto que he tenido con otras películas. Resulta que empiezo a verla y digo “es genial”, me transmite no sólo lo que visualmente ocurre, no únicamente lo creativo de la idea o de la historia, hay una sensación de placer adicional que me hace pensar, sin poder explicarlo, que “es arte”. Hay una minoría de películas que me lo transmiten todo el tiempo, y con mayor intensidad si las veo en el cine, el último ejemplo que tengo es Babel. El sentido de la genialidad de Borat era la crítica a los paradigmas, particularmente en las sociedades capitalistas y específicamente la cultura del estadounidense. Sin embargo llega a un punto en que para mi gusto (posiblemente tocó a mis propios paradigmas) sobrepasa la profundidad de una crítica y se convierte en humor bizarro y tonto a la vez, sin mayor propuesta. Hace mucho que no me reía tanto con una película, y la idea original me parece una genialidad, pero en mi opinión hubo varias escenas que por su escasísima estética visual me sacaron completamente del contexto placentero en el que me había hundido. Algo similar me pasó con From Hell, la primera mitad me pareció excepcional, la segunda mitad parece escrita por un guionista diferente, de tal manera que al final queda un sabor que no sobrepasa al de “otra película mediocre”.
En el caso de Babel, me preguntó un amigo por qué me había gustado. Independientemente de los elementos visuales y de sonido que me parecen geniales, me transmite eso que me hace distinguir arte de una película para pasar un buen momento. Por ejemplo Crash me pareció genial (en este mismo contexto de historias separadas que de alguna manera se conectan, creo que la mamá de este género es Pulp Fiction), pero no me dió ese extra que me ofreció Babel. Amores Perros me gustó mucho y es una película que puedo ver cualquier cantidad de veces, luego 21 Grams me parece que visual y sonoramente tiene muchas mejoras respecto a Amores Perros, pero la historia no tiene la cohesión para mantener al espectador atento a los detalles durante las dos horas. Babel combina (y además supera) la profundidad de las historias de Amores Perros, con la calidad cinematográfica de 21 Grams. Las comparo directamente porque es la trilogía González Iñárritu/Arriaga.
La historia de Babel trata de los problemas de comunicación, parece obvio por el título, pero es tan sutil en la historia que estoy seguro que mucha gente no se percata. Es una película de malos resultados de buenas intenciones. Los humanos no solamente hablamos diferentes lenguas, también hablamos diferentes culturas, diferentes paradigmas. Nuestros contextos y traumas llegan a ser tan diferentes, que un rifle de cacería puede llegar sin mala intención a las manos de un niño marroquí que por lo que le ha tocado vivir, se enfrenta a una adolescencia prematura (valga la expresión) y sin mala intención dispara para mantener el respeto de su hermano; una mujer norteamericana casi muere y se califica internacionalmente de terrorismo. Una sordomuda no encuentra los elementos de comunicación para satisfacer su necesidad de contacto físico, por el suicidio de su madre. Algunos niños mexicanos pueden disfrutar que maten a una gallina, le corten la cabeza y el cuerpo siga caminando; para un niño estadounidense puede ser una pesadilla surrealista.
Borat, finalmente se burla de estos problemas de comunicación, pero se queda en una crítica barata que no parece profundizar por ninguna vía. Para mi sorpresa y desencanto, ambas están calificadas igual, 7.8 en la International Movie Database que es donde generalmente me ayudo a tomar decisiones respecto a qué debo ver en el cine. Por cierto Amores Perros y Crash (y por supuesto Pulp Fiction), están en el Top 250.
El Topo.
Ayer vi, después de una larga espera, una película de Jodorowsky. El Topo fue la segunda que dirigió, la que más le han aclamado, dicen que John Lennon alguna vez declaró que era su película favorita, y gracias a él y a Yoko Ono se pudo distribuir en E.U.; mi escaso conocimiento de cine surrealista se ha visto reducido a una decena de películas de Buñuel y David Lynch, por lo que El Topo me pareció una radicalización del surrealismo. Por supuesto no lo digo peyorativamente, la película significó tanto y más de lo que esperaba, con excesivo simbolismo y una fotografía impresionante, me envió más mensajes ella sola que el conjunto de películas surrealistas que había visto. Mi película surrealista favorita es Le Fantôme de la Liberté de Buñuel, que de una manera por demás fina, hace una profunda crítica a la sociedad burguesa. El Topo no es fina, es descarada, sucia, sangrienta, pervertida (es de las pocas películas no pornográficas que presentan escenas sexuales reales), además la edición de sonido es terrible e inmediatamente te percatas de los pocos verdaderos actores que participan; Buñuel se enfocó en un tema y lo desarrolló con genialidad cinematográfica y Jodorowsky se esforzó por abarcar todos los temas posibles, el desarrollo cinematográfico se hizo en un contexto por demás experimental; un ejemplo es Mara Lorenzio, quien actuó el principal rol femenino (un personaje que también se llama Mara), dicen que un día lo visitó porque se “malviajó” con LSD (Jodorowsky es terapeuta alternativo en Psicología, con influencias Lacanianas -psicoanalíticas-, el propio Erich Fromm -famoso psicólogo, crítico de Freud- le mandaba a sus alumnos de la UNAM) y después de ayudarla le dijo “serás la principal actriz de mi película”, después del rodaje no volvió a verla. En este entorno de “surrealismo mexicano”, donde lo que serían Samuráis para China son vaqueros y charros; los pobres cargan literalmente en su espalda a los burgueses, los líderes militares no son vistos como otra cosa que cerdos y el mal es representado por una sensual morena que jamás usa sostén. Creo además que los revólveres representan al ego en toda la película.
Es un filme extremadamente religioso, desde el punto que el orden de la historia pretende ser bíblico, (génesis, profetas, “psalmos“) critica profundamente la religión occidental (aunque le da un lugar de respeto a la verdadera fe), y hasta cierto punto enaltece a los maestros de la religión oriental, a quienes se enfrenta el Topo, intelectual y físicamente. Enmedio del inmenso entorno y simbolismo religioso, en el que incluye de manera por demás misógina (congruente con la biblia), el papel de la mujer como representante y literalmente amante del demonio (o del mal), causa de la perdición del hombre-dios; observa de cerca la voluntad y los vicios personales. Después que el hombre cae alcanza la inmortalidad y la iluminación. Esta caída representa al Antiguo Testamento, la iluminación al Nuevo. Critica tambén al poderoso capitalista, a la sociedad hipócrita de ultraderecha, no los califica de menos que asesinos y esclavizadores.
La recomiendo mucho, particularmente si desean hacer temblar sus propios paradigmas, aquellos de los que no se habían percatado que ahí seguían. Vayan con actitud receptiva, la película ha sido comparada con un “malviaje” alucinógeno, pero realmente no es necesario meterse algo para entenderle, al olvidarse de la sutileza, Jodorowsky consigue darles bastante claridad a sus múltiples mensajes.
La utopía democrática.
Antier estuve platicando de política con dos grandes amigos, él de izquierda, ella de derecha. La plática se llevó de tal manera que yo fui el representante del centro. Fue una apasionada discusión, cuyo clímax llegó definitivamente cuando se tocó el tema de las marchas. Mi amigo hablaba de la represión con que se llevó a cabo el desalojo de la APPO en Oaxaca, platicándonos que una persona inocente, un arquitecto que pasaba por ahí, fue detenido injustamente y torturado, lo que provocó que perdiera un ojo. Entonces mi amiga nos explicó lo difícil que fue realizar el operativo por parte de la PFP, para quienes era absurdo llegar y preguntar “oiga, ¿es usted de la APPO?” y si contestaban “sí” detenerlos. Finalmente dí mi punto de vista, en mi opinión ese movimiento debió detenerse desde el primer día, así como todas las benditas marchas en este país. Mi amigo inmediatamente cuestionó mi sentido de justicia al pretender ilegalizar las marchas. Sus palabras exactas fueron “es que eso es democracia Gasca”. Expliqué cómo para mi la forma de democracia que actualmente practicamos es una mierda. Mencioné que no podemos creer en la voluntad política de un pueblo que irradia ignorancia en general, histórica y política en particular. Sin pensarlo mucho dije “la democracia es una basura, por mí que el voto de todos ellos (los de la APPO) valga la mitad que el mío”. Apartando ese momento egocéntrico y antidiplomático, después comencé a pensar en algún sistema democrático que se acercara a la congruencia de un pueblo. Pensé por ejemplo que el voto podría valer 1x, 2x, 3x, 4x y 5x de acuerdo a un examen que se practicara a la población, respecto a temas como “Historia de México” y “Valores Cívicos”, por ejemplo. Todos los que no presenten el examen tendrán un voto (1x) justo como ahora. Los que presenten dicha prueba y den claras muestras de ignorancia en ambos temas, tendrán derecho a que su voto valga por uno también. Quien tenga un buen resultado en cualquiera de los dos temas, pero sólo en uno, obtendrá un voto con poder 2x. Aquellos que tengan un buen resultado en ambos, tendrán un voto 3x. Los que además de tener un buen resultado en ambos tengan la capacidad de hacer una propuesta de beneficio a la población, con un estudio detallado que respalde la viabilidad de dicho proyecto, podrá tener un voto de 4x. Aquellos que además de tener buen resultado en ambos temas pertenezcan a una asociación no gubernamental que ya esté representando beneficios medibles para su comunidad, podrá obtener el poder de un voto 5x. Desde una visión simplista se me podría llamar fascista, pero los invito a pensar antes en los beneficios de un sistema como este; independientemente de que reflejaría más claramente la voluntad racional de la población, las campañas estarían más enfocadas a informar que a lavar cerebros masivamente. Los propios partidos invitarían a sus seguidores a estudiar respecto a estos temas con la finalidad de que presenten el examen y tengan más votos a favor, lo que significa que la inversión de los partidos va a tener como objetivo la educación del pueblo antes que la de ensuciar ciudades. La gente que quisiera tener un voto de mayor validez se obligará a leer respecto a estos temas de suma importancia. Los candidatos estarían obligados a presentar planes de trabajo de mayor realismo e interés general. Se harían públicas y al servicio de la sociedad ideas creativas de desarrollo y quienes han estado realmente trabajando por la población (a diferencia de la mayoría de los políticos) finalmente encontrarían reconocimiento en la vida democrática del país. Para los analfabetas las preguntas podrían ser leídas por algún funcionario de casilla, la idea es que se aplicara justo antes de la votación, para aquellos que lo desearan. Algunos de ustedes seguro podrán cuestionarme, que si de por sí tenemos el sistema electoral más caro del mundo, hacer algo como esto lo haría mucho más costoso; sin duda así sería, pero la inversión no sería electoral sino en educación. Por supuesto no sería un sistema a prueba de corrupción, así como nuestro actual sistema electoral no lo es. Si la premisa es que todos somos iguales, a partir de eso no habría respaldo en afirmar que todo el pueblo tiene la misma cultura política, y por supuesto el éxito de esta idea utópica dependería de un excelente diseño de los exámenes, los cuales tendrían qué ser prácticamente irrepetibles como una barrera adicional a la corrupción. Ahora bien, esto nos debería invitar a reflexionar sobre nuestra propia ignorancia y apatía, ¿cuánto creen que valdría su voto?; si la respuesta es mayor a 1x, con esta nueva perspectiva, ¿creen que la democracia actual es representante de la justicia social?
Leer el futuro.
Apuesta moral.
Hay dos cosas prohibidas en México y en una gran cantidad de países, que me parece reflejan claramente la desinformación de las masas. Una de ellas es la instalación de casinos en el país, a pesar de que hace mucho que se permite la apuesta a la Lotería Nacional, las apuestas en el Hipódromo y se han venido permitiendo el Bingo, las apuestas deportivas y últimamente también he visto máquinas tragamonedas. El aspecto en común entre todos estos sistemas, es la dependencia del azar, mucha gente diría de la suerte. La mayor influencia que uno puede tener es hacerse analista estadístico (a alguien le ha funcionado) y apostar en el Melate cada semana. O conocer muy bien a los caballos, a los galgos o a los equipos y apostar en este sentido, pero siempre habrá una inmensa cantidad de elementos fuera del control del apostador. En los juegos que incluye el casino, como el BlackJack, el Póker o la Ruleta, se pueden generar sistemas de juego creativos que reduzcan la ventaja de la casa. La casa siempre va a ganar, de eso no hay duda, pero con un costo relativamente bajo para los jugadores que decidan pensar. Independientemente del beneficio de posibilidades para el usuario, los casinos serían una abundante fuente de ingreso para el país. Como ejemplo, los casinos en E.U. generaron en 2005 casi 85 mil millones de dólares de ingreso (más del 10% del PIB generado en México en ese año, como referencia), sólo en impuestos cerca de 5 mil millones de dólares y considerando sólo los casinos generan más de 350 mil empleos directos. Los juegos que son ilegales en México aportan en E.U. 40 mil millones de dólares. Estos ingresos son brutos, no consideran todos los ingresos alrededor, como la estadía en los hoteles de los casinos, la cantidad de turismo extranjero que opta por destinos de E.U. sólo porque se puede jugar legalmente. De acuerdo a estudios hechos en México, la apertura de 10 casinos implicaría 10 mil empleos directos y 600 mil indirectos (como referencia, en México hay alrededor de 2 millones de desempleados), una inversión en infraestructura de mil millones de dólares. Si estas inversiones ya están en la mesa, a la espera de la aprobación de la ley, imagínense las ganancias que esperan para arriesgar estas cantidades. Creo que a un país con nuestros niveles de desempleo, con la necesidad de aumentar ingresos no petroleros como el turismo extranjero y con la urgencia de inversión en rubros desatendidos (en estándares de la ONU) como la educación, requiere aprovechar este tipo de oportunidades. De entrada la condición debiera ser que toda la inversión en este rubro sea nacional, incluso no me importaría si el propio gobierno se hiciera cargo de la inversión y administración, lo que se requiere son los beneficios que traería consigo. Actualmente operan más de mil casinos ilegales en el país, son una mafia y todas las mafias implican criminalidad. Ya es momento de regular. Ya es momento que el gobierno deje de ser el asesor moral obligado de la sociedad. Ya quedó muy largo este post como para hablarles del segundo tema que es la regulación respecto al consumo de ciertas drogas, pero lo haré en la siguiente oportunidad.
Sociedades de convivencia.
Antier me preguntó una amiga cuál era mi opinión de la “Ley de Sociedades de Convivencia”. Yo no tenía la menor idea de lo que me hablaba. Resulta que esta ley va a reconocer a aquellas personas que decidan tener una vida de pareja, pero que no decidan (o puedan) casarse y que no se conformen (o no se les reconozca) con las leyes que regulan el concubinato. Yo de plano le digo, “oye, qué interesante, ¿y de quién fue la idea?, obviamente no fue del PAN” y me dice “¡Claro que no! esto viene de Patricia Mercado”, y entonces a mi me encanta la idea, esta mujer me parece que representa a uno de los pocos rastros de izquierda congruente en el país. Entonces mi amiga me explicó con muy buenos argumentos por qué había sido incorrecto que se aprobara esa ley. Les platico rápidamente, el matrimonio no es para mi, me molesta hacer un trámite para algo que pretenda regular la conexión sentimental con una pareja y como bien ella me explicó la ley no tiene por qué contemplar mis sentimientos. El concubinato es para mi porque no requiere de trámites, sin embargo limita a una convivencia de cinco años bajo el mismo techo (esto lo leí hace años, si ya cambió alguien dígame), hasta que transcurre este tiempo la pareja (de diferente sexo) puede tener ciertos beneficios. No existía una ley intermedia porque aparentemente no se necesitaba, pero resulta que actualmente el 10% de la población en México es homosexual, que este porcentaje ni siquiera considera a los bisexuales y que en conjunto ya son una minoría bastante considerable. Entonces imagina que un día naces, junto con otros 9 bebés, y por genética o por decisión resulta que te gusta alguien del mismo sexo. Un día decides tener una pareja de acuerdo a tu tendencia y otro día deciden vivir juntos. Ambos son empleados, si fueran heterosexuales al casarse podrían juntar sus puntos de INFONAVIT para comprarse una casa, como son homosexuales esto no es factible. O el caso más típico, tu pareja se muere y la herencia la reclaman sus familiares y tu no tienes derecho a nada. Vives en un país cuyas leyes no te reconocen. Mi amiga tiene razón en una cosa, no se debe hacer una ley que se supone general en base a una minoría, por ejemplo la Ley de los Derechos y Cultura Indígena beneficia directamente a esta minoría. Los homosexuales no necesitan leyes intermedias, no se trata de hacerles un favor. Necesitan poder casarse, poder vivir en concubinato, poder adoptar hijos. Lo merecen sólo por una cosa, por ser humanos y dentro de nuestro contexto, lo merecen nomás por ser mexicanos. No tienen por qué seguir siendo ciudadanos de segunda clase. ¿Antinatural? Se ha observado comportamiento homosexual en 1500 especies animales. ¿Contra la familia? No encuentro nada en una pareja gay que afecte al concepto de familia. Afecta por supuesto a los paradigmas de la familia retrógada mexicana, pero saben qué, eso es bueno, lo que menos necesitamos es seguir cargando con lo que ha quedado obsoleto.
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