Archivos de la categoría ‘Nacionalismo’

The Zeitgeist Movement.

Hace varias semanas escribí un post llamado diálogos, como resultado de una visión que tuve hace varios meses. Dicha visión tenía qué ver con un concepto que me pareció extremadamente poderoso: “todos somos uno”.

A pesar de que la visión me llegó con una certeza sin precedentes, a diferencia de lo que estoy acostumbrado, no encontré los suficientes argumentos lógicos para respaldar dicha visión.

Generalmente recurro a diálogos internos para llegar a conclusiones, y aún cuando cargo con argumentos que me parecen bastante sólidos, es difícil encontrar tal sensación de certeza.

Esto puede significar nada para cualquier lector, sin embargo trato de transmitir el gran impacto que tuvo la idea en mi interior.

Es entonces que decidí crear una serie de artículos llamados diálogos para enfrentar a mis argumentos, ir llenando huecos y terminar con una conclusión mejor fundada.

Escribí la segunda parte y por cuestiones de insatisfacción en el estilo no lo he publicado, sin embargo hoy tuve la grata sorpresa de ver un documental llamado Zeitgeist: Addendum.

No pude sentirme menos que profundamente conmovido al ver reflejada con precisión clínica la idea de religión que quise plantear a través de mis diálogos.

Y la razón es que al no encontrar todos los argumentos, todo queda perfectamente acomodado para pensar en una religión, porque los huecos, mientras no son resueltos con argumentación, son resueltos con algo que hoy conocemos como fe.

El documental de Zeitgeist, por otro lado, al tener una clara postura hacia la palabra religión y todo lo que representa, acude a una forma diferente de engaño. Y vaya que me duele escribir esa palabra y mezclarla con el movimiento.

El engaño del documental radica en deliberadamente no llenar los huecos, sesgar cierta información y muy posiblemente provocar una polarización de puntos de vista.

Maravilloso en cualquier caso, imposible en estos temas no polarizar, entiendo y justifico si cualquier información fue sesgada (si esto ayuda a llegar a una masa crítica menos informada) y si muchos de los evidentes huecos se le dejan al futuro del movimiento. Excelente que arrancaron y le dieron ese mensaje al mundo.

Si son capaces de ignorar estas imperfecciones y llegan a la segunda mitad del documental, me parece encontrarán un mensaje extremadamente valioso.

Los invito a verlo.

http://www.zeitgeistmovie.com/add_spanish.htm

Individuo > Principios > Metas > Hábitos.

El otro día, una amiga a la que quiero mucho me pidió que la apoyara comprando boletos para una rifa, que según entendí, era para beneficiar a la administración del templo al que su mamá asiste. La verdad es que rara vez le niego un favor, pero en esta ocasión le dije “no puedo apoyarte, va contra mis principios”. Su respuesta fue “¿qué todo lo que haces tiene qué ver con tus principios?”. Entonces mi mente se echó a volar y reflexioné lo siguiente.

Primero está el asumirnos como individuos, tomando como raíz el hecho de que somos efectivamente diferentes al resto, un poco mejores en algunas cosas y un poco peores en otras. Esta premisa nos permite entonces comprender que la familia, los amigos, la pareja, los compañeros de trabajo, son accesorios del individuo (no es un “del” de pertenencia o dependencia, sino de relación). Es decir, la relación con ellos nos permite “acceder” a ciertas vivencias, que de igual manera, pueden ser más o menos positivas.

Completando este primer paso de asumirnos como individuo único, lo que sigue es conocer y entender nuestros principios. Por supuesto que la familia, los amigos, la o las parejas que tenemos o hemos tenido, influyen o pueden influir en alguna medida con nuestros principios, pero al ellos tener o haber tenido diferentes familias,
amigos, parejas y vivencias que nosotros, no deben de ninguna manera pretender imponernos sus principios.

No deben, pero el principal mensaje que quiero transmitir es que no pueden, si ya conseguimos asumirnos como individuos. (Repitan conmigo), el único ente capaz de modificar directamente mis principios, soy yo.

Los principios son, entonces, el código que regula nuestro comportamiento individual, cumplirlo significa congruencia, el castigo de incumplirlo puede ser por un lado el reflejo de que no nos asumimos como individuos o bien la frustración (generalmente inconciente) de ser domados o coercionados por una ideología que no es la propia. Ser incongruentes es, entonces, el verdadero significado de la palabra “ceder”. (Desde hace rato traigo la tarea de hacer todo un post aparte respecto a ceder).

Esto nos da de entrada algunas lecciones, la primera es que la tolerancia entonces significa entender esto, es decir, si todos comprendiéramos que somos primero individuos con diferentes principios de igual valor, la tolerancia sería un mecanismo automático de respuesta.

La siguiente lección, es que las discusiones no deben ser respecto a metas o hábitos, sino respecto a principios. La pregunta fundamental no es “¿por qué (o para qué) haces esto?” sino, “¿qué principios incompatibles tenemos?” o “¿cuál es la causa de tu o de mi o de nuestra incongruencia?”.

Esto a su vez, nos lleva a percatarnos de que un acto malo sólo puede ser incongruente. Explico, si:
1. somos un individuo (y así nos asumimos),
2. hacemos concientes nuestros principios que comprendemos (y nos parecen correctos), y
3. somos congruentes;
nuestros actos no pueden llevar mala intención, sí es posible que hagan daño porque no significa que los principios de un individuo sean los principios más adecuados para la comunidad que lo rodea, si hay un alto o visible costo de estos principios para la comunidad, ésta puede por supuesto elegir destruir, limitar o deportar al individuo. Pero en realidad no lo destruye, limita o deporta por malo, sino por inconveniente.

La “bondad” y la “maldad” pueden ser regidos a nivel social por principios morales, idealmente por principios puramente éticos, esto hace que un individuo deba enfrentar sus propios principios a los que en ese momento regulan a su comunidad, para verificar si son compatibles, si no lo son sus opciones son o cambiarse a una comunidad donde sí lo sean, o construir una serie de discusiones que lo lleven a modificar los principios de su comunidad (la tercer opción es vivir congruente con sus ideas mientras así se lo permita su comunidad -desalineado – y la cuarta es ser incongruente).

Esto significa que la congruencia debe ser el principal valor del individuo, y la alineación de los individuos hacia los principios (cambiantes, por su carga de moralidad) de la comunidad, debe ser el principal valor de un Estado.

Compatibilidad no significa igualdad, no digo por ejemplo que para que una relación funcione tienen que tener exactamente los mismos principios, simplemente que no sean contradictorios (y en caso de ser así aún es posible llegar a acuerdos a través de discusiones constructivas para evaluar estos principios y modificarlos
unilateral o bilateralmente). Que conste.

Hay una idea que desde hace mucho ronda a las personas que relaciona la individualidad con el egoísmo, yo estoy en desacuerdo, porque éstos dos términos tienen una diferencia fundamental: el egoísmo promueve la intolerancia. El egoísmo califica como superiores mis principios respecto a los del otro, es decir, sin ninguna discusión que nos lleve a la comprensión de los principios de otro, asumimos que es prioritario nuestro punto de vista, nuestra toma de decisiones o nuestra propia comodidad. Si te aseguras de comprender el principio del otro, y con total apertura sigues pensando que tienes la razón, entonces optar por ti ya no es egoísta, ya es una decisión informada y tolerante. Asumir “a priori” que tu principio es más adecuado, esa es la definición de intolerancia; asumir que es más importante es la definición de egoísmo.

Por todo esto, ideas como “ser para los demás”, “convertirte en uno con tu pareja”, “cargar con el honor de la familia”, “manchar un apellido”, “traicionar a la patria”, “cometer un pecado”; son ya conceptos completamente absurdos para mi.

¿México Vs. USA o España Vs. Inglaterra?

Resulta que me junté con algunos amigos a ver el partido de fútbol de México contra Estados Unidos. Yo al principio creí que habría ciertos “arreglos” de Televisa y que México ganaría a como diera lugar. Pero ya que comenzó el partido y vi las caras de odio de los mexicanos hacia los estadounidenses, que poco a poco se fue acrecentando ante la impotencia de marcar gol, de remontar, de empatar; me quedó claro que estuve equivocado. ¿Estados Unidos tiene un fútbol al nivel del mexicano?, no lo creo, ni en un sentido de técnica ni de talento. Creo sin embargo que hay dos trabajos que han hecho muy bien con el jugador estadounidense, el trabajo físico, me dió la impresión de que tienen una condición impresionante, y el trabajo mental, esperaron las oportunidades adecuadas y las resolvieron.

Hablando de mentalidad, el pueblo mexicano arrastra desde hace más de siglo y medio un trauma en sus relaciones con el vecino país del norte, cuando nos invadieron y arrebataron medio territorio nacional; de la misma manera que Estados Unidos arrastra un paradigma respecto al pueblo mexicano, por el estereotipo del “mojado”.

Saliendo de ver el partido, tuve una plática muy interesante con un amigo (mexicano) a quien por cierto le acaban de ofrecer un muy buen trabajo en Estados Unidos. El origen cultural de ambos países es no sólo diferente, sino contrastante. Cuando los ingleses se establecen en las Trece Colonias, no buscan mezclarse con los indígenas de la zona, sino que mantienen un nivel de vida, una economía y una política congruente con la que tenían en Inglaterra, antes y después de su Independecia. Los ingleses han sido históricamente punta de lanza en desarrollo sociológico, económico y político. Las nuevas ideas que acompañan al Renacimiento provocan la primer revolución contra el Absolutismo, también ahí comenzó la Revolución Industrial, son culturalmente pragmáticos. Los españoles, por el contrario, son un pueblo con severos traumas, gobernados primero por Roma, sufrieron su caída con invasiones germánicas, y fueron gobernados por visigodos, luego las invasiones musulmanas los pusieron a la orden del Islam; son un pueblo de menor sensatez y mucho más apegado a tradicionalismos imprácticos, por ejemplo hace poco me enteré que fue el último país en Europa en el que se practicó La Inquisición (el último acto de la Inquisición por cierto, se llevó a cabo en México, unos quince años después de que se independizó de España). En plena Independencia de México los invade Napoleón y los derrota también. España tiene Reyes Católicos mientras ocurre la Reforma Inglesa influenciada por Lutero, quien finalmente promovía mayor congruencia y condenaba la corrupción dentro de la Iglesia. España llenaba sus galeones de metales preciosos extraídos de Nueva España y sin mayor esfuerzo los piratas ingleses con una mejor tecnología naval robaban la carga ya muy cerca de Europa.
Me comentaba mi amigo que a Nueva España llegaba la gente de mala calaña del Viejo Continente, por el enorme riesgo de realizar un viaje tan largo, por enfermedades como el escorbuto, quienes elegían venir eran comúnmente convictos, dice que a algunos hasta les daban la opción, “estás condenado a pena de muerte o a ir a Nueva España”, y ya se imaginarán lo que elegían. Como llegaban constantemente cargas desde América, por las muertes del trayecto o quienes elegían quedarse en España, continuamente se requería de tripulación.

Llegan los españoles a México y a diferencia de los ingleses, inmediatamente comienzan a mezclarse con los indígenas, lo que genera un mestizaje peligroso para los españoles; los criollos, hijos de españoles nacidos en Nueva España, quieren tener acceso a niveles de poder que están en manos de una minoría española, y de esta manera ocurre la Guerra de Independencia. Tenemos un origen entonces, más que indígena, español, y quien diga “fuimos conquistados por los españoles” me parece que está teniendo una visión limitada; en realidad hablamos un idioma, una religión y un trauma eminentemente español.

El pueblo español vive ahora una realidad diferente, han aprendido de sus errores, han comenzado a desarrollar una visión pragmática, incluso han ido con el tiempo haciendo a un lado a la religión. No es una parte tan fundamental de la vida como lo es en sus países colonizados de Latinoamérica. Vivimos sin duda un retraso cultural en relación a España, y lo vivimos porque ellos lo heredaron; los criollos ambiciosos junto con la Iglesia en el poder generaron una brecha educacional que nos ha estado costando tener un pueblo ignorante y corrupto. Latinoamérica es una zona tercermundista con recursos naturales superiores a los del primer mundo, la razón de esta paradoja sólo puede ser su gente, que evoca el tradicionalismo antes que el pragmatismo, debido a su herencia cultural.

La utopía democrática.

Antier estuve platicando de política con dos grandes amigos, él de izquierda, ella de derecha. La plática se llevó de tal manera que yo fui el representante del centro. Fue una apasionada discusión, cuyo clímax llegó definitivamente cuando se tocó el tema de las marchas. Mi amigo hablaba de la represión con que se llevó a cabo el desalojo de la APPO en Oaxaca, platicándonos que una persona inocente, un arquitecto que pasaba por ahí, fue detenido injustamente y torturado, lo que provocó que perdiera un ojo. Entonces mi amiga nos explicó lo difícil que fue realizar el operativo por parte de la PFP, para quienes era absurdo llegar y preguntar “oiga, ¿es usted de la APPO?” y si contestaban “sí” detenerlos. Finalmente dí mi punto de vista, en mi opinión ese movimiento debió detenerse desde el primer día, así como todas las benditas marchas en este país. Mi amigo inmediatamente cuestionó mi sentido de justicia al pretender ilegalizar las marchas. Sus palabras exactas fueron “es que eso es democracia Gasca”. Expliqué cómo para mi la forma de democracia que actualmente practicamos es una mierda. Mencioné que no podemos creer en la voluntad política de un pueblo que irradia ignorancia en general, histórica y política en particular. Sin pensarlo mucho dije “la democracia es una basura, por mí que el voto de todos ellos (los de la APPO) valga la mitad que el mío”. Apartando ese momento egocéntrico y antidiplomático, después comencé a pensar en algún sistema democrático que se acercara a la congruencia de un pueblo. Pensé por ejemplo que el voto podría valer 1x, 2x, 3x, 4x y 5x de acuerdo a un examen que se practicara a la población, respecto a temas como “Historia de México” y “Valores Cívicos”, por ejemplo. Todos los que no presenten el examen tendrán un voto (1x) justo como ahora. Los que presenten dicha prueba y den claras muestras de ignorancia en ambos temas, tendrán derecho a que su voto valga por uno también. Quien tenga un buen resultado en cualquiera de los dos temas, pero sólo en uno, obtendrá un voto con poder 2x. Aquellos que tengan un buen resultado en ambos, tendrán un voto 3x. Los que además de tener un buen resultado en ambos tengan la capacidad de hacer una propuesta de beneficio a la población, con un estudio detallado que respalde la viabilidad de dicho proyecto, podrá tener un voto de 4x. Aquellos que además de tener buen resultado en ambos temas pertenezcan a una asociación no gubernamental que ya esté representando beneficios medibles para su comunidad, podrá obtener el poder de un voto 5x. Desde una visión simplista se me podría llamar fascista, pero los invito a pensar antes en los beneficios de un sistema como este; independientemente de que reflejaría más claramente la voluntad racional de la población, las campañas estarían más enfocadas a informar que a lavar cerebros masivamente. Los propios partidos invitarían a sus seguidores a estudiar respecto a estos temas con la finalidad de que presenten el examen y tengan más votos a favor, lo que significa que la inversión de los partidos va a tener como objetivo la educación del pueblo antes que la de ensuciar ciudades. La gente que quisiera tener un voto de mayor validez se obligará a leer respecto a estos temas de suma importancia. Los candidatos estarían obligados a presentar planes de trabajo de mayor realismo e interés general. Se harían públicas y al servicio de la sociedad ideas creativas de desarrollo y quienes han estado realmente trabajando por la población (a diferencia de la mayoría de los políticos) finalmente encontrarían reconocimiento en la vida democrática del país. Para los analfabetas las preguntas podrían ser leídas por algún funcionario de casilla, la idea es que se aplicara justo antes de la votación, para aquellos que lo desearan. Algunos de ustedes seguro podrán cuestionarme, que si de por sí tenemos el sistema electoral más caro del mundo, hacer algo como esto lo haría mucho más costoso; sin duda así sería, pero la inversión no sería electoral sino en educación. Por supuesto no sería un sistema a prueba de corrupción, así como nuestro actual sistema electoral no lo es. Si la premisa es que todos somos iguales, a partir de eso no habría respaldo en afirmar que todo el pueblo tiene la misma cultura política, y por supuesto el éxito de esta idea utópica dependería de un excelente diseño de los exámenes, los cuales tendrían qué ser prácticamente irrepetibles como una barrera adicional a la corrupción. Ahora bien, esto nos debería invitar a reflexionar sobre nuestra propia ignorancia y apatía, ¿cuánto creen que valdría su voto?; si la respuesta es mayor a 1x, con esta nueva perspectiva, ¿creen que la democracia actual es representante de la justicia social?

No es personal (NesP).

Tengo planeado hablar muchas veces de temas religiosos, así que ya simplemente lo voy a decir de una forma: “No es personal”. Significará que no tengo la menor intención de ofender, pero entiendo que alguien se pueda sentir ofendido, así que cuando esa frase anteceda a algún post, si alguien cree que podría sentirse negativamente aludido, únicamente detenga ahí su lectura.

No es personal.

Hoy es el día religioso más importante del país, tal vez es el segundo día más importante después de navidad para la gente de clase media y alta, pero para el 60% de la población, los semipobres, pobres y paupérrimos de México, el doce de diciembre es sin duda más importante que el veinticinco. La creencia en la Virgen de Guadalupe, me parece que ha tenido en los últimos años un “efecto Santa Claus”, para muchos católicos cultos. Bien, pues era el siglo XVI, los misioneros requerían de un poderoso símbolo religioso que finalmente consolidara el catolicismo de grupos indígenas que ante los problemas graves (que no veían solucionados con la nueva religión) volvían a acudir a sus antiguos dioses. Una diosa en particular, Tonantzin (en castellano, “nuestra verdadera madre”), dio a luz (dentro de la mitología azteca), a Huitzilopochtli, quien en cuanto salió del útero asesinó a todos sus hermanos (eran cuatrocientos), dando origen a las estrellas (las cuales podemos ver en el manto guadalupano). Bueno, pues el lugar donde se apareció, y donde ahora está la basílica, es precisamente donde los indígenas rendían culto a Tonantzin. Pero en los milagros no hay coincidencias, así que vamos a los documentos históricos: resulta que al famoso Obispo Juan de Zumárraga nunca se le ocurrió dejar un documento que mencionara el hecho, dejó muchos más, con trivialidades en comparación con la aparición de la madre de su dios, ¿por qué?, la historia nos responde, algunos años después, el Provincial de los Franciscanos, Francisco de Bustamante, critica en un sermón “la devoción que ha crecido en una capilla dedicada a Nuestra Señora, llamada de Guadalupe, en esta ciudad es en gran manera dañina para los nativos, pues les hace creer que la imagen pintada por Marcos el indio es de alguna forma milagrosa”; luego en 1569, Martín Enríquez de Almanza, cuarto virrey, denominó el culto de la Virgen de Guadalupe como una impostura dañina, como una adoración disfrazada de la deidad azteca Tonantzin. Nada de esto es extraño si consideramos que los indígenas la llamaban de hecho “Virgen de Guadalupe Tonantzin”. Ya en nuestros días Guillermo Schulenburg realizó una serie de estudios, varios años después declaró que la beatificación de Juan Diego era hacia un símbolo, no hacia alguien real; un día, en mi ciudad natal vi, pintado en una pared, “Muera Schulenburg, Viva la Virgen de Guadalupe”, creo que hasta ese día no me había percatado de la magnitud del fanatismo religioso en esa ciudad; en fin, los elementos de falsedad no es algo a lo que debí dar tanta importancia, el punto al que quiero llegar, es que la imagen ha sido utilizada históricamente en México para “inspirar” primero, la Guerra de Independencia a manos de Hidalgo quien por cierto no creía en la virginidad de María de acuerdo a documentos históricos; y luego en la Revolución Mexicana por parte de Emiliano Zapata quien consiguió un numeroso ejército de campesinos, que con un arma en sus manos se convirtieron en violadores, saqueadores, etc. El uso de este símbolo provocó el derramamiento de sangre de miles, que no vieron una mejora en sus condiciones de vida cuando esas guerras terminaron. ¿Cómo impulsas un movimiento revolucionario con un símbolo que representa la ignorancia de la derecha?, ah, pues de tal forma que mantengas a la derecha en el poder, gane quien gane. Voy a citar a un amigo que comúnmente dice: “al mexicano dale cerveza, fútbol y virgen de guadalupe y lo mantienes controlado”. Para mi, lejos de ser un símbolo de inspiración revolucionaria, me parece el símbolo más significativo de la esperanza del mexicano, de que ante los problemas graves lo que se requiere son milagros.

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