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Foucault en el cine

Introducción.

“[…] si megalómano es el hombre que se mete en grandes cuestiones para conseguir algo que le quedará grande y le dejará en la estacada; ¿cómo debe denominarse a quienes, una vez que se han hecho cargo de las grandes cosas, ya no las abandonan nunca jamás? Propongo llamarlos megalópatas.”
(Sloterdijk, 2002, págs. 39-40)

Hay una premisa que varios profesores de filosofía mencionan a sus alumnos: la filosofía no trata problemas urgentes. Tenemos varios indicios de que en la Antigüedad algunos filósofos ejercían una influencia directa en sus ciudades y con los gobernantes, pero con el correr de la historia tal influencia se fue diluyendo hasta que, el día de hoy, es prácticamente inexistente. Actualmente, y en el mejor de los casos, el filósofo (vivo) es citado por algún político con la ceremonia y el desdén con que se cita a un muerto. Aquellos filósofos que consiguieron algún puesto público en gobiernos o meta-gobiernos (como la ONU), no parecen incidir de ninguna manera clara en la cotidianidad, en general pareciera que son puestos otorgados más bien de manera ornamental. Bajo esta tendencia, la labor del filósofo terminará viéndose como una mera “curiosidad”, una erudición completamente inconexa de toda realidad perceptible, no me extrañaría que ya lo viera así la generalidad.

Pero este, sin embargo, no es ni con mucho el mayor problema de la filosofía como disciplina. En el marco de la ‘no-urgencia’ anteriormente señalada, encontramos que la filosofía, y la humanidad en general, se enfrenta hoy a la mayor crisis de la que se ha podido dar cuenta: un cambio climático que amenaza con extinguir a la especie. Ya no nos queda esa larga cadena de generaciones para seguir tratando los mismos problemas, si la filosofía va a hacer algo por la humanidad, ahora se torna urgente.

Para los menos informados, tal postura podrá ser fácilmente descalificada como “apocalíptica”, se podría hacer una analogía de cuando por ejemplo, en el marco de la guerra fría, se decía todo el tiempo que una guerra nuclear nos aniquilaría; tal postura hoy se ve como folclor del macartismo. Pero lo cierto es que la inmensa mayoría de los científicos especializados en el tema están muy preocupados al respecto (y se rumora que los pocos que no, han sido bien recompensados). También la filosofía comienza a tomar conciencia del problema; hace poco presencié una conferencia de Edgar Morin, quien en la lucidez de sus últimos años, terminó su discurso diciendo: “[…] se requiere de un nuevo humanismo cuya prioridad sea salvaguardar el futuro de la humanidad”.

“La política aparece como algo equivalente a un crónico y masivo accidente de coches, en cadena, en una autopista envuelta en niebla. En una situación como ésta no puede hablarse durante mucho más tiempo de un gusto por la convivencia. La nueva grandiosidad de nuestra época aparece en el horizonte como la monstruosa Internacional de los usuarios terminales.” (Sloterdijk, 2002, págs. 77-78)

Si la intención, en este contexto, fuera reconfigurar a la filosofía para que atienda problemas urgentes y ayude a resolverlos, el primer paso tendría que ser ahorrarse toda pretensión de Verdad o exactitud. La urgencia, en mi opinión, supone dos cosas: cierta preminencia de la filosofía práctica y la apremiante necesidad de hallar nuevas maneras de abordarla. Aquí es donde considero valioso retomar a Foucault y al “[…] tríptico de su obra crítica: un estudio de los modos de veridicción (más que una epistemología de la Verdad); un análisis de las formas de gubernamentalidad (más que una teoría del Poder), y una descripción de las técnicas de subjetivación (más que una deducción del Sujeto).” [Comentario de Frédéric Gros en (Foucault, El coraje de la verdad, 2010, pág. 352), las cursivas son mías].

“Poco a poco se comprende que la actual way of life y el largo plazo son, estrictamente, dos magnitudes que se excluyen mutuamente. […] El proceso industrial a gran escala destruye más ‘reservas’ humanas y naturales de las que él mismo puede producir o regenerar. En esa medida resulta ser tan autopoiético como un cáncer, tan creador como un fuego de artificio, tan productivo como una plantación de drogas. Lo que hace más de doscientos años fuera celebrado casi sin discusión como productividad humana, se hace crecientemente visible en su carácter destructivo y creador de adicción.” (Sloterdijk, 2002, págs. 101-102)

Parresía.

“[La política como] El arte de lo posible a gran escala[,] gira en torno a ese acto forzado que consiste en presentar lo improbable como ineludible. La figura política del imperio opta por la idea de que lo dificultoso es voluntad de Dios y adecuado al ser: hace valer como natural lo que es casi imposible.”
(Sloterdijk, 2002, pág. 37)

Decía Kant que la humanidad no ha llegado a su mayoría de edad. Tal será alcanzada hasta que sea capaz de gobernarse a sí misma, hasta ahora somos adolescentes que requerimos de tutores, los gobernantes [1]. Esta no es una idea nueva, al inicio de La Hermenéutica del sujeto, un curso dictado por Michel Foucault en el Collège de France en 1982, el autor señala la conformación de un proto-sujeto pre-moderno, particularmente visible en Platón y en la filosofía helenística, un “sujeto” que, a diferencia del moderno, no va a buscar someter a la naturaleza para que ésta revele sus misterios, sino que asumirá que es el propio sujeto quien debe transformarse para dar cuenta de la verdad [2]. Este pre-sujeto debe realizar un conjunto de prácticas que lo lleven al ‘gobierno de sí’ y sólo entonces podrá dar cuenta de la verdad. 

En su último curso (1984, año de su muerte), El coraje de la verdad, Foucault señala que hay cuatro formas de veridicción en la antigüedad, la del profeta (verdad sobre el futuro), la del sabio (verdad sobre el ser de la naturaleza y de las cosas), la del sofista o el maestro de retórica (técnicas de verdad) y la del parresiasta (verdad sobre el ethos) [3]. El término parresía (παρρησία) es comúnmente traducido como ‘franqueza’, sin embargo Foucault hace notar repetidamente que sería más preciso entenderlo como un ‘coraje de la verdad’, pues ejercer la parresía siempre supone un riesgo, siempre implica decir una verdad que puede molestar al interlocutor, y comúnmente el interlocutor es alguien más poderoso que el parresiasta. La madurez de la que habla Kant es precisamente esta, la del hijo adolescente que expresa a sus padres que ha llegado el momento de manejar su propia vida, que dejará de depender de ellos pues ya no necesita de su gobierno, ahora es capaz de gobernarse a sí mismo; tal sería un ejemplo de parresía.

Sin embargo no debemos entender en la parresía un mero ejercicio de honestidad, no se trata de la intención de decir una verdad que se considera subjetiva, se trata de que el parresiasta (individuo, sujeto o persona son términos ya inadecuados) efectivamente conoce la verdad, es consciente de ello y sabe que su función (deber y obligación son también inadecuados) es decirla. “[…] ‘parrèsiázesthai’ significa ‘decir la verdad’. Pero ¿el parresiasta dice lo que él piensa que es la verdad o dice lo que es realmente la verdad? Para mí, el parresiasta dice lo que es verdad porque sabe que es verdad. Y sabe que es verdad porque es realmente verdad. El parresiasta no es solamente sincero y dice su opinión sino que su opinión es realmente verdad.” (Foucault, Coraje y verdad, 2003, págs. 267-268)

A primera vista, cuando leí ambos aspectos de Foucault, me parecía que se estaba contradiciendo. Primero dice que el parresiasta es el que dice la verdad de un ethos, luego que dice esa verdad, porque conoce realmente la verdad, pero tal no es una Verdad sino un modo de veridicción. En este sentido cabía regresar al Foucault arqueológico para entender que la verdad es aquello que está inserto en un discurso suficientemente articulado que luego constituirá a los objetos. Esto es, vivimos en un mundo en el que las cosas son símbolos, su significado se ha ido insertando en ellas de acuerdo a las reglas articuladas de diversos ‘juegos de verdad’ cuyo estadio es el poder mismo. Para el parresiasta tales “juegos” son transparentes, ve con claridad los significados y los dice. En este sentido, verdad, y verdad del ethos, son lo mismo.

V for Vendetta.

« Vi Veri Veniversum Vivus Vici ». –Evey
“By the power of truth, I, while living, have conquered the universe.” –V
“Personal motto?” -Evey
“From Faust.”
-V [4]
(Wachowski & Wachowski, 2006, 00:43:55)

Evey es una mujer joven, huérfana, acostumbrada desde niña a sobrevivir siendo amable, yendo con la corriente; sus padres fueron arrancados de su vida por subversivos, así que ella entendió pronto que la mejor manera de sobrevivir es la sumisión. Tal es el juego dialéctico a lo largo de la película, un poder domina gracias a la sumisión de las mayorías, mientras que una idea, dramatizada por una suerte de Übermensch (es muy evidente en la película que Dios ha muerto), va reduciendo tal dominio a través de la subversión, con su pura voluntad de poder. En el núcleo del juego dialéctico se halla la verdad, a muy distintas escalas: a una escala pequeñita, verdad maquillada con mentiras; a una escala intermedia, verdad como confianza entre amigos; y a gran escala, parresía, con todas sus letras.

Evey va a encarnar esta transición, el paso de la sumisión a la neutralidad y de la neutralidad a la subversión a través de su ejercicio de la verdad. Para dar el primer paso necesita conquistar sus miedos, obtener el ‘dominio de sí’. Mientras es sumisa, vive en una mentira que a su vez la hace mentir para sobrevivir. Esto es fundamental, porque la película va a ser muy clara al poner a la mentira en la cara de la sumisión (miedo), y a la verdad en la cara de la subversión (valentía). Valentía de la verdad es justamente parresía.

V como parresiasta se convierte en el maestro de Evey, quien a su vez, a través de distintas prácticas, alcanzará el ejercicio de la parresía. Es entonces puesta a prueba, su ‘maestro’ [5], que además de parresiasta es un artista, la engaña para mostrarle la verdad. El maestro reproduce una tragedia, provocando una κάθαρσις [6] en Evey quien termina superando sus miedos. En tales condiciones, su autodominio reactivará su capacidad de sobrevivir en un contexto caótico, pero ahora sin sumisión, será libre [7]. Se ha transformado, ya puede ver la verdad sobre sí, pero aún no sobre los otros. Para dar el siguiente paso requiere volverse parresiasta, requiere ser capaz de tomar el riesgo de decir esa verdad, y de llevar a la acción esa verdad que dice [8]; debe tomar un riesgo moral y político: colocan en sus manos la posibilidad de eliminar al poder de la sumisión y posibilitar el poder de la subversión. Tal decisión ya no tiene que ver con el ‘cuidado de sí’, sino de los demás, ella superó la sumisión, ahora le toca actuar congruentemente para ayudar a que los demás la superen.

Por una línea alternativa, Finch, el investigador que trabaja para el gobierno, representa al sujeto moderno. Comienza en un marco axiomático, “el gobierno es bueno”, “protegemos a la gente”, “hacemos cosas que son un mal necesario”; está envuelto, al igual que la primera Evey, en la sumisión: en su primera intervención dice una opinión, en un tímido intento de parresía, Sutler lo regaña y Finch se disculpa y agacha la cabeza, luego dice Sutler (el supremo canciller): “To fail is to invite doubt into everything we believe…” [9] (Wachowski & Wachowski, 2006, 00:12:47), con esta línea anuncia la aparición del sujeto cartesiano: el humanismo moderno es una respuesta al fallido intento de conocer a través de la fe, de aquellos axiomas metafísicos; nace entonces la duda metódica. Finch comienza a investigar, pero la duda se va apoderando de él, hasta que dice a su compañero, muy concretamente: “no me importa que no respondas, pero tengo que decir una pregunta en voz alta… ¿y si el gobierno fuera malvado?” Parece una clara analogía a Descartes preguntándose “¿y si Dios fuera un genio maligno?”[10].

Pero al igual que Descartes, eso no logra arrebatarle por completo la fe en los axiomas previos (Descartes después explicará, al final de la Tercera Meditación por qué Dios no puede ser un genio maligno [11]), y sigue adelante con su investigación. Este sujeto no hace una transformación interna para percibir la verdad del ethos, y lo pudo haber hecho, le faltó en todo caso, diría un estoico romano, un maestro (como Evey tuvo a V). Le “preguntó” a la naturaleza (a lo Bacon), usó el método adecuado (a lo Descartes) y los objetos de conocimiento no lograron decirle la verdad.

Cuando V realiza el “efecto dominó”, al final queda una ficha de pie. Como el universo de V es simbólico, es decir, ve la verdad a través de los símbolos, sabe que la ficha que no cayó “ni para un lado ni para el otro” significa que al final habrá un aspecto aún no resuelto, aún impredecible. Un efecto imposible de ver: es el encuentro entre los dos sujetos, Evey y Finch. Tal encuentro, en el tercer acto, refleja el culmen de la parresía. El poderoso es Finch, tiene un arma y amenaza con usarla contra Evey a cambio de que no actúe de la manera que ella considera correcta. Ella debe recurrir al coraje de la verdad y a la congruencia típica del parresiasta, lo logra y con ello escapa finalmente de la sumisión y realiza un acto de subversión consciente, la transición terminó. Evey pregunta a Finchdo you like music?”, y con ello los directores nos dicen que se repite el ciclo, que ahora ella será la maestra de Finch, pues fue exactamente la frase de apertura con la que V se convirtió en maestro de ella. Uno de los mensajes de la película podría ser que el sujeto de conocimiento moderno debe aprender del pre-sujeto de la antigüedad si quiere alcanzar la verdad.

Consideraciones finales.

“Artists use lies to tell the truth, while politicians use them to cover the truth up.” [12]
(Wachowski & Wachowski, 2006, 00:41:11) 

El Estado representa en la película a la mentira y la manipulación, V como parresiasta va a evidenciar esa mentira ante todos los ciudadanos. Es un parresiasta porque lo que dice y lo que hace están en armonía. Es un parresiasta porque dice la verdad a y de los más poderosos que él. Es un parresiasta porque todo el tiempo está en riesgo de morir y no se detiene. Es un parresiasta porque evidenciando lo verdadero, pone en duda lo que la gente cree que es y lo que cree saber, y haciendo eso los transforma. Para Foucault, precisamente los parresiastas por excelencia fueron Sócrates y Diógenes el cínico, el primero ponía a dudar a la gente respecto a lo que creía que sabía, el segundo respecto a lo que la gente creía que era. Entonces V, como parresiasta non plus ultra, aporta una nueva ‘técnica de sí’, aporta el arte, como una “mentira que dice la verdad” en un sentido práctico. Está muy claro que el arte no es parresía como tal, pues esta última debe ser lo más clara posible, no oculta nada, pero sí es una práctica para volverse parresiasta. [13]

Lo que V entiende es que estamos en un mundo simbólico, y que la gente “coloca” significado en dichos símbolos, les transfiere distintas formas de poder. Esto es casi exactamente lo que plantea Foucault. Su mayor interés es entender la relación entre sujeto y verdad, porque sabe que a lo largo de la historia los ‘juegos de verdad’ han dependido en buena medida de los modos de subjetivación en cada momento, y viceversa. De esta manera, conocer la verdad otorga un poder transformador en un sentido ético, pero especialmente político [14]. El poder de V radica en que conoce el significado de los símbolos, y como parresiasta, su voluntad de poder radica en decir la verdad con las palabras adecuadas, que a su vez son símbolos, y al actuar en consonancia, sus poderosas palabras devienen poderosos actos simbólicos: sabe qué edificios destruir para incidir en destruir la sumisión (miedo, mentira) y en potenciar la subversión (voluntad de poder, verdad). [15]

No obstante, yo no puedo saber si los directores (además guionistas) y/o el escritor del cómic, leyeron a Foucault. Sin embargo, el decidir hacer la película, el darle cierta estructura desde el guión hasta la edición, el utilizar ciertos elementos simbólicos; nada de esto es gratuito. Los directores de esta, y de otras muchas películas, pretenden incidir en la audiencia. Es claro que la protagonista es Evey, y es en el papel protagónico donde los directores colocan la transición que esperan que tenga la audiencia. Los directores, en este caso, están asumiendo que los espectadores, en general, somos gente sumisa con el potencial de la subversión. Pretendieron, a su vez, a un siguiente nivel de abstracción, crear una mentira (una distopía de ficción) que nos transmitiera una meta-verdad. La verdad respecto a la verdad. La verdad respecto a la verdad es que ésta nos otorga un poder transformador, un poder para gobernarnos a nosotros mismos e incidir en los demás para que sean capaces de gobernarse a sí mismos. Los directores pues, lo sepan o no, llevaron a cabo un acto de parresía.

Notas al pie.

[1] Cf. Kant, Immanuel. Respuesta a la pregunta: ¿qué es la Ilustración? Disponible en Internet.

[2] Cf. Foucault, La hermenéutica del sujeto, 2011, págs. 33-35

[3] Cf. Foucault, El coraje de la verdad, 2010, págs. 34-38

[4] « Vi Veri Veniversum Vivus Vici ». –Evey. ”Por el poder de la verdad, yo, viviendo, he conquistado el universo”. –V. “¿Es tu lema personal?” –Evey. “No, es de Fausto.” –V. [Traducción propia].

[5] Para los estoicos romanos se requería de un maestro para aprender y realizar las ‘técnicas de sí’ necesarias para el ‘gobierno de sí’. Cf. Foucault, op.cit., 2011, págs. 132-150

[6] Catarsis, en el sentido más griego posible: quienes presencian una obra trágica padecen una suerte de empatía que los purifica del miedo. Esto que ocurre con Evey es justamente lo que estos directores pretenden que ocurra con el espectador. Pero abundaré más delante en ello.

[7] “Then you have no fear any more. You’re completely free.” (Wachowski & Wachowski, 2006) Le dice el interrogador cuando ella se niega a contestar, optando por su muerte: “Entonces ya no tienes miedo. Eres completamente libre.” [Traducción propia]

[8] “[…] hay una relación armónica entre lo que Sócrates dice y lo que Sócrates hace, entre sus palabras (logoi) y sus acciones (erga). En consecuencia, no sólo Sócrates es él mismo capaz de dar cuenta de su propia vida, sino que tal acuerdo es ya visible en su comportamiento en tanto no hay la más leve discrepancia entre lo que dice y lo que hace. Es un ‘mousikós aner’. En la cultura griega, y en la mayoría de los otros diálogos platónicos, ‘mousikós aner’ denota a una persona consagrada a las Musas -una persona culta en las artes liberales-. Aquí la frase se refiere a alguien que exhibe una clase de armonía ontológica donde logos y bíos de tal persona están en un acuerdo armónico.” (Foucault, Coraje y verdad, 2003, págs. 334-335) Sócrates, junto con Diógenes, son considerados por Foucault los parresiastas par excellence.

[9] “Fallar es una invitación a insertar la duda en todo lo que creemos.” [Traducción propia].

[10] “I wanna ask a question Dominic. I don’t care if you answer me or not. I just wanna say this aloud. But I need to know that this question will not leave this office […] If our own government was responsible for the deaths of almost 100,000 people, would you really wanna know?” (Wachowski & Wachowski, 2006, 01:02:10) “Quiero hacer una pregunta Dominic. No me importa si me respondes.  Sólo quiero decirlo en voz alta. Pero necesito saber que la pregunta no saldrá de esta oficina [confianza con el amigo, miedo y sumisión con el exterior, confianza como primer paso subversivo] […] Si nuestro gobierno fuera el responsable de la muerte de casi 100,000 personas, ¿de verdad querrías saberlo?” [Traducción propia]

[11] “Dios, […] posee todas esas altas perfecciones […] no tiene ningún defecto ni nada que sea señal de imperfección. Por lo que es evidente que no puede ser un engañador, puesto que la luz natural nos enseña que el engaño depende de algún defecto.” (Descartes, 1977, pág. 44)

[12] “Los artistas usan mentiras para decir la verdad, mientras que los políticos las usan para encubrirla.” [Traducción propia]

[13] Lo mismo podríamos decir del resto de las ‘técnicas de sí’, el examen de conciencia pre-cristiano, por ejemplo, no es un ejercicio de parresía, es una práctica para volverse parresiasta. Cf. Foucault, op.cit., 2011, págs. 61-73

[14] Para entender esto con mayor detalle, recomiendo la nota de Foucault y la primera parte del comentario de Frédéric Gros en Foucault, op. cit., 2010, págs. 348-353

[15] “The building is a symbol, as is the act of destroying it. Symbols are given power by people. Alone, a symbol is meaningless, but with enough people blowing up a building can change the world.” (Wachowski & Wachowski, 2006, 00:33:14) “El edificio es un símbolo, como lo es el acto de destruirlo. La gente le otorga el poder a los símbolos. Por sí solo, el símbolo es insignificante, pero con suficiente gente, volar un edificio puede cambiar el mundo.” [Traducción propia].

Bibliografía y película.

Badiou, A. (2004). El cine como experimentación filosófica. En G. Yoel, Pensar el cine 1 (págs. 23-90). Buenos Aires: Manantial.

Descartes, R. (1977). Meditaciones metafísicas. (Vidal Peña, Trad.) Madrid: Alfaguara.

Foucault, M. (2003). Coraje y verdad. En T. Abraham, El último Foucault (págs. 263-400). Buenos Aires: Sudamericana.

Foucault, M. (2009). El gobierno de sí y de los otros. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

Foucault, M. (2010). El coraje de la verdad. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

Foucault, M. (2011). La hermenéutica del sujeto. México: Fondo de Cultura Económica.

Kant, I. (s.f.). Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Ilustración? Recuperado el 10 de Marzo de 2012, de I.E.S. Francisco Giner de los Ríos: http://www.ginersg.org/FILOSOFIA/textos/KANT.Respuesta%20a%20la%20pregunta.pdf

Sloterdijk, P. (2002). En el mismo barco. Madrid: Siruela.

Wachowski, A., & Wachowski, L. (Dirección). (2006). V for Vendetta [Película].

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Antropolandia

Me contaron de un lugar regido por la sabiduría, donde apareció un día un animal inteligente. A diferencia de lo que pudiera pensarse, su enorme desventaja inicial era tan peculiar, que comenzó a permitirle una mayor supervivencia que al resto de los animales. La inteligencia le permitía separar el todo y desconectarlo, empezar a ver las causas y los efectos en espacios de tiempo infinitamente cortos, en comparación al resto de los seres vivos.

Su visión cortoplacista permitía, por ejemplo, encontrar maneras inesperadas de escapar de sus depredadores, y hasta crear herramientas para facilitar y agilizar un proceso sin precedentes en este mundo, convertirlos en presas. Pronto sus habilidades de supervivencia permitieron que fueran tantos en número, que varias veces en su cada vez más larga vida, consumían todos los recursos de enormes áreas. Es entonces que el animal aprendió la importancia de viajar. A veces encontraban nuevas zonas con recursos, pero controladas por animales de su misma especie y entonces hacían la guerra para determinar cuál grupo se quedaría con el control territorial.

Esto comenzó a pasar con más regularidad, y las herramientas de un grupo llegaban a ser tan efectivas como las del otro, por lo que la fuerza física volvió a tomar una importancia singular. En los grupos había machos y hembras, éstas últimas poco a poco se fueron debilitando físicamente, pues preñadas eran presa fácil del entorno y de grupos enemigos. Antropolandia se convirtió entonces en Macholandia.

Un día el grupo creció tanto que al macho líder se le ocurrió que era mejor que cada quien cuidara un conjunto de recursos, otorgándole responsabilidad y posesión de los mismos, pero no todos eran igual de buenos administrándolos. Pronto algunos tuvieron más que otros, y se percataron, gracias a su inteligencia cortoplacista, que esto era ventajoso. Macholandia entonces hizo pensar a cada uno de estos animales, que ellos eran los dueños del mundo.

Tiempo después el macho se convirtió en la medida de todas las cosas, pues, si podía poseer el mundo, también podía, necesariamente, explicarlo y transformarlo. Era tanta la necesidad de convencerse de que el mundo les pertenecía, que fueron buscando explicaciones cada vez más ambiciosas. Como su inteligencia provocó que separaran el todo, reconstruir cada una de las conexiones se volvía imposible y siempre tenían huecos en sus explicaciones. Entonces algunos machos decidieron hacer creer que Macholandia se había convertido en Teolandia.

Los animales se crearon un conjunto de animales similares a ellos, pero con características deseadas por ellos mismos, los hicieron inmortales, omniscientes, omnipresentes, hermosos. Estos animales fantásticos llenaban los huecos a la hora de explicar el mundo, y al mismo tiempo fueron mostrados tan poderosos que ahora el más fuerte no lo era físicamente, sino aquel que podía comunicarse con aquellos e interpretar sus designios.

Sin embargo estos nuevos animales se volvieron muy inconsistentes, las interpretaciones a veces eran opuestas y a la hora de la verdad, todos parecían estar equivocados. Algunos machos entonces decidieron hacer creer que Macholandia en realidad se había convertido en Filosolandia. Teolandia no desaparecía aún, pues los huecos en las explicaciones se mantenían, así que a alguien se le ocurrió que no es posible poseer y, por lo tanto, explicar el mundo, si ni siquiera podían explicar lo que ya poseían, a ellos mismos.

Con esto ya no sólo había huecos para explicar al mundo, también para explicarse a ellos mismos, y en el afán de que Macholandia reintegrara a Teolandia y a Filosolandia, los machos hicieron creer que ahora el mundo se había convertido en Metafilandia. Muchos que se negaron a esta fusión fueron castigados, hasta que fueron muchos más los oprimidos, así que los partidarios machos de Filosolandia, organizaron a los animales para que tomaran el poder, llamando ahora a Macholandia, Progresolandia.

Un día se dieron cuenta que su desventaja, la inteligencia, es lo que permitía el progreso, así que se esforzaron por darle formalidad, Progresolandia se convirtió en Ciencilandia y finalmente en Tecnolandia, y es donde ahora me toca vivir. Soy consciente de que desde que empezó a ser Machilandia nunca dejó de serlo, sólo ha parecido irse transformando en Oligolandia, donde los machos pretenden masculinizar a algunas hembras con fines de poder.

También sé que no ha dejado de ser Antropolandia, un lugar donde seguimos creyendo que es posible interpretar el todo desconectándolo cada vez más. Nuestra peculiaridad que nos permitió sobrevivir, conforme se fue alargando el plazo, se está encargando de autodestruirnos. En lo único que parece haber evolucionado mi especie, fue en un conjunto de peculiaridades de su propia inteligencia, que hoy llamamos psicopatologías, particularmente en la megalomanía.

The Zeitgeist Movement.

Hace varias semanas escribí un post llamado diálogos, como resultado de una visión que tuve hace varios meses. Dicha visión tenía qué ver con un concepto que me pareció extremadamente poderoso: “todos somos uno”.

A pesar de que la visión me llegó con una certeza sin precedentes, a diferencia de lo que estoy acostumbrado, no encontré los suficientes argumentos lógicos para respaldar dicha visión.

Generalmente recurro a diálogos internos para llegar a conclusiones, y aún cuando cargo con argumentos que me parecen bastante sólidos, es difícil encontrar tal sensación de certeza.

Esto puede significar nada para cualquier lector, sin embargo trato de transmitir el gran impacto que tuvo la idea en mi interior.

Es entonces que decidí crear una serie de artículos llamados diálogos para enfrentar a mis argumentos, ir llenando huecos y terminar con una conclusión mejor fundada.

Escribí la segunda parte y por cuestiones de insatisfacción en el estilo no lo he publicado, sin embargo hoy tuve la grata sorpresa de ver un documental llamado Zeitgeist: Addendum.

No pude sentirme menos que profundamente conmovido al ver reflejada con precisión clínica la idea de religión que quise plantear a través de mis diálogos.

Y la razón es que al no encontrar todos los argumentos, todo queda perfectamente acomodado para pensar en una religión, porque los huecos, mientras no son resueltos con argumentación, son resueltos con algo que hoy conocemos como fe.

El documental de Zeitgeist, por otro lado, al tener una clara postura hacia la palabra religión y todo lo que representa, acude a una forma diferente de engaño. Y vaya que me duele escribir esa palabra y mezclarla con el movimiento.

El engaño del documental radica en deliberadamente no llenar los huecos, sesgar cierta información y muy posiblemente provocar una polarización de puntos de vista.

Maravilloso en cualquier caso, imposible en estos temas no polarizar, entiendo y justifico si cualquier información fue sesgada (si esto ayuda a llegar a una masa crítica menos informada) y si muchos de los evidentes huecos se le dejan al futuro del movimiento. Excelente que arrancaron y le dieron ese mensaje al mundo.

Si son capaces de ignorar estas imperfecciones y llegan a la segunda mitad del documental, me parece encontrarán un mensaje extremadamente valioso.

Los invito a verlo.

http://www.zeitgeistmovie.com/add_spanish.htm

Gobierno, S.A. de C.V.

Un día la gente de Gobierno, S.A. de C.V. llega a trabajar y se encuentra ante una realidad desoladora, no hay suficiente dinero para satisfacer las necesidades a las que se comprometieron con sus clientes.

Nadie ahí dentro sabe qué hacer, pero al más listo se le ocurre proponer contratar un servicio de consultoría.

Otro dice, pero tenemos que hacer licitación…

Un tercero grita desesperado, “¡no hay tiempo para eso!, ¡sólo llamemos a las primeras dos empresas que encontremos en la sección amarrilla, y a ver cuál nos convence más!”.

El jefe dice, de acuerdo, es buena la idea de Gonzalitos, a ver, tráiganme una sección amarilla.

La primera empresa que aparece se llama Consultores Profesionales, A.C., llaman y planean una cita para ese mismo día en la tarde.

Llega el consultor, entra a una especie de auditorio lujosamente adornado, lo acomodan en un podio y lo primero que hace es preguntarles de qué manera les puede ayudar, el jefe contesta:

–          Pues mire, el día de hoy llegamos y viendo los números nos dimos cuenta que de ninguna manera vamos a poder cumplir con lo que le prometimos a nuestros clientes con el presupuesto que tenemos.

–          Entiendo, pero para valorar más claramente la situación, me gustaría que aclarara, ¿cuáles son las consecuencias que vislumbra al no poder cumplir dichas promesas?

–          ¡Estarían descontentos! -responde apresuradamente Gonzalitos.

–          ¡Ya están descontentos! -menciona Pérez.

–          Bueno, supongo que podrían demandarnos… -menciona el licenciado Gutiérrez.

–          Ya veo, entonces ustedes tienen dos problemas, la forma en la que operan es tan cara que no les alcanza para satisfacer las necesidades mínimas de sus clientes y es tan mala que sus clientes están descontentos.

–          ¿Qué podemos hacer? -pregunta un por demás angustiado Gonzalitos.

–          Hay una forma de resolver los dos problemas, un rediseño de sus procesos puede hacer no sólo que se eliminen gastos innecesarios, sino que además se puede dar un mejor servicio a los clientes.

–          ¿Y qué necesitamos para eso? -pregunta Pérez.

–          Bien, pues, aparentemente son bastante burocráticos, en esta misma reunión veo a unos 500 altos funcionarios, varios dormidos, supongo que con un pequeño vistazo a su organigrama y una evaluación del desempeño muy ligera, nada más en sueldos de gente  de alto nivel que no agrega suficiente valor saldría el presupuesto suficiente para pagar un rediseño completo de su empresa…

–          No se diga más, eso es lo que se debe hacer –interrumpe Pérez.

–          ¡De ninguna manera! ¿Está usted insinuando que este HONORABLE consejo tiene a gente innecesaria?

Se desata entonces una discusión que ya no es posible entender para el consultor, después de treinta minutos, el jefe se para y con su voz autoritaria dice “¡Basta!”, luego voltea hacia el consultor diciendo:

–          Muchas gracias señor consultor, ¿cuánto le debemos?

–          Nada, la verdad es que yo también soy un cliente de ustedes, y bastante descontento. No les cobraré por esta hora de servicios, sólo le pido a este consejo…

–          ¡HONORABLE consejo! -señala un centenar de funcionarios a coro.

–          Sólo le pido a este honorable consejo que si deciden trabajar en este rediseño de su operación, consideren a mi organización para llevarlo a cabo.

–          Gracias señor consultor, puede retirarse. Por cierto, a la entrada se encontrará a otro consultor, pídale que pase por favor.

La segunda empresa a la que llamaron fue Patito Consultores, S.A. de C.V., la cita quedó una hora más tarde que la de los Consultores Profesionales.

Aparece en el auditorio el segundo consultor y el jefe le dice: “mire usted, hoy amanecimos con un problema, vimos todo lo que tenemos qué hacer para tener a nuestros clientes más o menos satisfechos, bueno, para no tenerlos descontentos, bueno, para que no nos demanden, y pues no lo podemos hacer”.

–          ¿Y eso por qué?

–          No tenemos suficiente dinero. -Responde un frustrado Pérez.

–          Entiendo, es un problema común, ¿se les ha ocurrido una solución?

–          A decir verdad, sólo se nos ocurrió llamarle a algún consultor, si usted nos da la solución que buscamos, estamos dispuestos a retribuirle… -Se apresura a decir el nervioso Gonzalitos.

–          Comprendo perfectamente… bien, pues la solución es sencilla, suban sus precios.

–          ¿Subir los precios? ¡Pero eso no les va a gustar a los clientes! -Dice Pérez.

–          ¡Déjelo terminar! -Increpa el jefe, mientras intenta acomodar su enorme trasero en el lujoso asiento principal.

–          Sin duda no les va a encantar, pero tampoco tienen alternativa… mire usted, ya han llegado en servicio al nivel más bajo posible, ya no hay más necesidades que no puedan satisfacer sin ser demandados, ahora les toca intentarlo por el lado de los precios, todavía les queda un rango que pueden exprimir sin que los clientes los demanden.

–          A mí me parece perfecto. -Se adelanta a decir un ahora optimista jefe.

–          Pero, ¿no podríamos reducir costos mejorando nuestros procesos? -Insiste Pérez.

–          Eso es complicadísimo, además, eso sería como aceptar que se están haciendo mal las cosas, eso no les conviene, lo único que mantiene a sus clientes, además de que son un monopolio, pues es la credibilidad que les queda debido a la inversión que realizan en publicidad.

–          No se diga más, ¿cuánto le debemos? – pregunta el jefe.

–          Considerando la cantidad de trabajo que les estoy ahorrando… más la devaluación… la inflación… lo caro de sus productos… deme, no sé… ¿cuánto gastan en publicidad en promedio al día?

–          9 millones de pesos -Responde el contador Godínez.

–          De acuerdo, pues a mí me parece razonable, finalmente, les hice el día, ¿no es así?

Un centenar suelta una carcajada y dice finalmente el Jefe:

–          Bastante justo señor consultor, entréguele su factura a la señorita Susana. Puede retirarse.

Luego, volteando hacia el auditorio dice:

–          Bueno, pues no sé qué opine este HONORABLE consejo, pero a mí me parece que ha sido un día bastante productivo, aún nos quedan meses de respiro para decidir en cuánto aumentamos los precios, así que me parece que podemos dar esta sesión por terminada.

Una alborotada respuesta afirmativa de la mayoría despierta a los dormidos y empiezan a salir del auditorio. Sólo uno se queda, pensativo, tratando de entender cuáles eran sus argumentos para pensar que podía mejorar las cosas cuando empezó todo esto. Ahora se siente ingenuo y humillado, envuelto en el circo más bizarro que jamás imaginó.

Diálogos: parte 1.

El periodista está frente a una casa que se “está cayendo”, en ese momento hizo consciente todo el tiempo que creyó que cuando la canción decía “techos de cartón” era metafórico, pero cada techo que ha visto en esta zona que sufre lluvias torrenciales y calores inhumanos combina lámina con cartón.

Pensó que si realmente el líder espiritual vivía aquí quizás sí representaba una nueva perspectiva de las religiones, como tanto lo ha presumido en las escasas entrevistas que ha ofrecido, también es muy posible que en cuanto salga de aquí el tipo tome su avión privado a una lujosa isla.

Por otro lado, hace sentido que esté aquí si valora su vida, porque nadie lo encontraría aquí, fue un verdadero viacrucis llegar a este punto, pero los lectores mandan.

“La información es el recurso de seguridad más valioso”, recordó que le dijo en una entrevista aquel ex-espía de la ex-Unión Soviética.

Un tipo de barba a medias y vestido como todos visten por ahí, se asoma por la puerta y lo invita a pasar.

– Espero que el tortuoso viaje no haya hecho decaer su motivación.

– De ninguna manera, me ha dado tiempo de plantear mejor las preguntas que quiero hacerle al maestro, a menos que él ya tenga preparado algún tipo de mensaje.

– Tendremos una conversación abierta, que usted editará de la manera que mejor le convenga, y lo invito a que me llame maestro sólo si hay algo que usted aprenda hoy.

– Muy bien, entonces primero le preguntaré, ¿qué significa la palabra religión para usted?

– Le platicaré primero lo que ocurre antes de que haya una religión; alguien tiene repentinamente una visión del todo, y la tiene con tal certeza y es de tanto impacto que desea comunicarla a todo el mundo. Luego empieza a tener dudas porque no se percibe como alguien tan poderoso, y empieza a dar poco a poco el mensaje, con las personas de confianza, para que retroalimenten lo que automáticamente se convierte en “su” punto de vista. Por supuesto, a varias personas les hace sentido y a muchas no, porque la verdad es sólo conceptual, la realidad es pura subjetividad.

– Me gustaría entender bien esto, dice que aunque tengamos una certeza, ¿es subjetiva?

– Lo que digo es que la verdad o es personal o es conceptual, cuando la verdad se extiende a un conjunto de personas, cuando forma parte de la cultura, cuando es pilar de una civilización, entonces es meramente un paradigma.

– Interesante… ¿entonces lo que usted proclama es un punto de vista subjetivo?

– Proclamo mi verdad y trabajo en que se convierta en un paradigma. Es justo lo que quería establecer antes de explicarle lo que entiendo por religión, cuando tal visión del todo está tan adelantada a su época, tan a siglos o milenios de distancia de la percepción actual que a una gran cantidad de personas le hace sentido y lo vuelve una forma de vida.

– ¿Y en ese sentido qué ocurre con las religiones más antiguas?

– Ocurre que ya han pasado siglos y milenios desde que fueron concebidas, ocurre que el propio antropocentrismo que fue sembrado ha permitido, a través de la ciencia, que aparezca evidencia que comprueba terminantemente cuán equívocas han sido muchas premisas de algunas de estas religiones, claro que hay algunas más obsoletas que otras.

– Muchas preguntas vienen a mi mente, pero hay un punto en particular que me gustaría aclarara, si la verdad es subjetiva o conceptual, ¿qué clase de “verdad” es la evidencia científica?

– Es principalmente conceptual, aunque también tiene tintes subjetivos, por ejemplo, la evidencia de que la especie humana es resultado de la evolución encuentra explicaciones irrefutables a nivel conceptual, sin embargo quienes no somos especialistas en ese campo, creemos porque nos hace sentido, es una verdad subjetiva, vemos imágenes de reptiles con una línea de picos en la espalda y nos recuerda nuestra columna vertebral, luego leemos que tenemos un cerebro “reptil”, uno “mamífero” y una corteza cerebral, combinamos información y eso se convierte en evidencia a nivel personal, anuque no contamos con toda la evidencia conceptual.

– Sin embargo toda esa evidencia es meramente un paradigma para usted… es decir, ¿un día se va a demostrar que no somos producto de la evolución?

– El concepto de evolución, el significado de la palabra irá acoplándose a la evidencia científica o al paradigma que tome más fuerza en los próximos siglos. Por ejemplo en algunas décadas podría demostrarse que dicha evolución es cíclica y que en algunos millones de años volveremos a ser peces u organismos unicelulares. Un significado conceptual de evolución como ese, sería un poco más complejo de entender que el de ahora. Lo que quiero decir es que con lo que sabemos ahora tenemos una verdad conceptual para algunos, subjetiva para otros, pero escencialmente temporal para todos. Sólo una visión muy adelantada a su época persiste por milenios.

– Entonces entiendo que por ejemplo, el Cristianismo, era una visión adelantada a su época…

– Sí, el Judaísmo también lo era, luego el Cristianismo da un mensaje diferente, muy adelantado a su época y por razones principalmente políticas se establece una convivencia forzada entre un antiguo y un nuevo testamento. Luego podríamos considerar la visión Luterana por ejemplo, pero ahí ya no se encuentran los medios políticos para la convivencia y se crea una nueva religión, o lo que llaman ahora con intenciones despectivas, secta.

– ¿Asume entonces que algún día la religión que profesa será desbancada?

– Sin duda alguna.

– Esto es lo que no entiendo, usted no habla de una verdad absoluta, usted limita la trascendencia de sus ideas a siglos o milenios, eso pareciera ir en sentido contrario al significado de religión, lo que realmente quiero preguntar es, ¿por qué sus seguidores prefieren una verdad que no se proclama como absoluta o ilimitada?

-La respuesta sencilla sería: porque no les ha funcionado. Lo que realmente creo es que combina mejor con gente que se asume imperfecta y pequeñísima ante un universo difícil de concebir, hay una inmensidad de dudas y huecos en una escala superior a la persona, y también en una escala inferior. Con gente que piensa que lo que cree es verdad pero que lo que cree otro, aunque sea contrario, también lo es para el otro. Ocurre que conforme pasan los siglos y las religiones se vuelven obsoletas, la manera de comunicar ideas también cambia, hay mensajes que simplemente ya no combinan con la percepción racional de las masas, las creencias religiosas toman los matices absurdos de ser meramente heredados por padres que a la vez heredaron dichas ideas. Cada vez se vuelve más evidente que aunque la mayoría de la gente tiene o pertenece a una religión, es una minoría la que se siente feliz o que vive plenamente, se vuelve evidente la injusticia social que padece la mayoría de la población. Yo sólo ofrezco una posibilidad de felicidad en esta vida, como muchos la ofrecen. Es sólo que pienso que es una visión tan adelantada a su época que a muchos les hace sentido… ¿le ofrezco algo de beber?

– Lo más fuerte que tenga… maestro.

Vocación.

La palabra política, la ética de muchos, se ha relacionado desde siempre con el bien común, o más específicamente, con el gobierno (gobierno político), la administración del poder en beneficio de una comunidad.

En realidad, para el mexicano promedio, las palabras política y gobierno están mucho más relacionadas el día de hoy con robo, con suciedad, con deshonestidad; por supuesto dichos calificativos son racionalmente negativos, es decir, la gente sabe que así no debería ser el gobierno político, eventualmente inclusive nos podremos acostumbrar (nos dejará de sorprender enterarnos de ciertas cosas), pero lo cierto es que nunca nos dejará de parecer incorrecto que así sea; es decir, por más acostumbrados que estemos, esperaríamos idealmente que cada uno de los políticos y gobernantes se preocupara primero por el bien común, antes que por el personal. La escala de valores, en teoría, debiera ser la siguiente:
1. Mi comunidad.
2. Mi partido político (los valores que representa)
3. Yo y mis seres queridos.

El resto de los civiles, por otro lado, no sentimos, en general, una obligación hacia el bien común, debido a que no decidimos tomar esa carrera, nos preocupamos por hacer que nuestro negocio sea exitoso, o ir escalando puestos dentro de nuestro trabajo.

Sin embargo, hoy casi todos podríamos asegurar que la escala de valores de la inmensa mayoría de los políticos es exactamente inversa, y muchas veces ignorando incluso los valores que presume el partido al que pertenecen.

El punto es que si visualizamos a todos y cada uno de los servidores públicos como individuos independientes de la política, nos sería más sencillo comprender por qué (la mayoría) hacen su trabajo con la sola finalidad de acceder a mejores puestos y a más poder, lo cual deseamos en general el resto de los mortales en nuestros trabajos dentro de la iniciativa privada, entre otras cosas. Y es entonces que decimos, ¿para qué se dedican a ser servidores públicos si su principal preocupación son ellos como individuos (y su familia y amigos en todo caso)?

También algunos podrían señalar que ganan más, que tienen más prestaciones, que tienen acceso a información privilegiada y a trámites expeditos por el sólo hecho de ser servidores públicos y que ese extra debiera compensar el que se preocupen más por la comunidad a la que atienden que por ellos mismos; por el contrario, pareciera que el servicio público es el templo de la corrupción, aquella que va desde el oficial de tránsito que te ofrece una “alternativa” a la infracción hasta el político de alto rango que administra “favores”. Esto no significa que la corrupción sea un mal inherente ni exclusivo del servicio público, los “compadrazgos” se pueden ver en muchas empresas privadas. La diferencia está en que la corrupción está conceptualmente más alejada del término “bien común” que del individualismo que carga inherentemente el sector privado.

Al final llegaríamos a un concepto que a mi me parece controversial y subjetivo, que es la “vocación”. Idealmente quisiéramos que todos los servidores públicos tuvieran la “vocación de servicio” para poner por encima de sus intereses particulares, el de la ciudadanía; que renunciaran por ejemplo a muchas de las ventajas que les dan sus sindicatos de los mandos medios hacia abajo, que rechazaran vacaciones (que no tenemos en la iniciativa privada) con tal de trabajar más días por la ciudadanía. O en el caso de los altos puestos, que renunciaran a ciertas ventajas que les da el poder que tienen para por supuesto no transgredir libertades de otros o no beneficiarse directamente (o indirectamente con compadrazgos) con el erario público.

El punto es que cuando reconozcamos que esto no va a ocurrir, pondremos los pies en la tierra, cambiará nuestra percepción y comprenderemos que no podemos esperar mucho más del servicio público, entenderemos que si de todos modos el meollo del asunto se centra en un concepto tan subjetivo como la “vocación”, más nos convendría privatizar los servicios públicos y no sólo eso, sino abrir el mercado para que al menos la competencia presione a dar un mejor servicio. Utópico y nihilista por supuesto, no pierdo la costumbre.

Analicémoslo ahora desde una perspectiva diferente; cuando hablamos de un sacerdote, asumimos que es una persona que no se preocupa por el individuo en primer lugar sino por un conjunto de feligreses que son su comunidad (en el caso de un papa, su preocupación sería toda la Iglesia). Asumimos que deseará el bien a su prójimo (cuando menos el bien que plantea la Biblia) y que difícilmente transgredirá la libertad de otros con la “facilidad” que lo hacemos el resto de los mortales. Entonces aparecen casos de sacerdotes que abusan sexualmente de menores y al común de la población le cuesta trabajo comprender. O mucho menos grave, nos cuesta a veces comprender que los sacerdotes tengan pareja, y muchos seguramente preguntarán, ¿entonces por qué se hizo sacerdote y dentro de una religión donde está prohibido que tengan pareja? Y de nuevo responderán muchos, los he escuchado, “es que no tenía verdadera vocación”.

En ambas perspectivas estamos hablando de lo mismo. estamos idealizando a partir de un paradigma que debería haber cierto comportamiento menos egoísta por el sólo hecho de haber elegido cierta forma de vida. Y así como los servidores públicos tienen ciertos beneficios, los sacerdotes (católicos, hablando de México) también los tienen, no sólo cargan con el poder de impartir los sacramentos que pueden significar eternidades de paraíso o infierno para el resto de los mortales, sino que en esta vida mortal reciben cierto trato prioritario de la comunidad (también lo he visto), particularmente en países como México, que tiene más del 90% de ciudadanos católicos.

Pero de alguna forma olvidamos que también son individuos humanos que viven dentro de un sistema (capitalista y reprimido sexualmente, en general). Si recordamos esto, ¿no sería de esperarse que en el gobierno al menos haya tanta gente corrupta como en el resto de las funciones (del sector privado) que reciben una remuneración?; ¿no sería de esperarse que al menos haya el mismo porcentaje de violadores entre los sacerdotes que entre el resto de la población?

Si ya entendimos esto, les tengo malas noticias, ojalá fuera así. Desgraciadamente el ambiente del servidor público es la perfecta invitación a la corrupción, ya que hay un conjunto de condiciones que dan un premio superior a todos aquellos que deciden hacerlo, recordemos que “el poder corrompe, (y el poder absoluto, corrompe absolutamente)”. Y en el caso de los sacerdotes, lamento decirles que un ambiente de represión sexual, es el perfecto anfitrión de las principales patologías psicosexuales. Así que dudo que los porcentajes no sean mucho mayores si se toma una muestra en estos campos y se compara con el resto de los ciudadanos.

Así que acostumbrémonos, que nos deje de sorprender, que nos parezca lógico y de esperarse este tipo de comportamiento; que finalmente entendamos que el cambio debe ser a nivel sistema, el cambio debe ser en los paradigmas, poco se podrá hacer tomando medidas tradicionales, tendríamos qué trabajar más en la causa que meramente reaccionar al efecto.

Once de Septiembre, no se olvida.

2 de Octubre de 2007.
“The military intelligence, two words
combined that can’t make sense.”

Megadeth

Hoy se conmemora, como cada año, el genocidio de Tlatelolco, del 2 de octubre de 1968. Es un tema que a mi me había interesado desde hace mucho y he leído bastante al respecto. La última versión que me encontré de esta historia, mencionaba una serie de elementos que permitían deducir que el gobierno de Estados Unidos a través de la CIA estuvo no sólo envuelto en este hecho, sino que respaldó con inteligencia e infraestructura militar y hasta posiblemente planeó y ordenó este ataque de manera conjunta al gobierno de Díaz Ordaz.

Como lector de estas supuestas pruebas, yo ponía en tela de juicio esta hipótesis, en primer lugar porque Díaz Ordaz desde el principio mostró una personalidad represiva, porque para lo que se hizo no se necesitaba ni demasiada inteligencia ni demasiada infraestructura militar que México no tuviera al alcance; es decir, me quedaba claro que Díaz Ordaz por sí mismo tenía suficientes razones y medios para dar esa orden sin respaldo ni logística de la CIA. Pero ahora pienso diferente.

Hace apenas unas semanas, un buen amigo me invitó a ver una película llamada 11’09”01 – September 11, que contiene once cortometrajes (de 11 minutos, 9 segundos y 1 frame) con diferentes perspectivas mundiales de esa fecha. Sin duda el cortometraje que más valor educativo me aportó fue el de un chileno que escribe una carta a los neoyorquinos platicándoles de su propio once de septiembre en Chile. Fue tan dramático que en cuanto pude me puse a leer respecto a la historia de Salvador Allende.

Para entender la historia contemporánea de México necesitamos entender la del resto de Latinoamérica, y aunque este hecho histórico ocurrió después del primer asesinato de estudiantes en México, creo que sabrán encontrar el patrón que yo encontré.

Salvador Allende fue un presidente de izquierda que ganó democráticamente, abiertamente ateo y comunista, su margen no fue tan amplio, ya que la cultura religiosa de los países latinoamericanos hace mucho más difícil ganarle a la derecha.

Su proyecto de nación incluía una serie de tácticas que para ponerlo en términos muy simples, molestaban sobremanera a los ricos y fascinaban a los pobres. Estaba trazando una ruta clara al Socialismo, respaldado por la mayoría del pueblo. Pero era el principio de los setentas y la Guerra Fría estaba en su apogeo, E.U. y la U.R.S.S. estaban en la fase de set up de un juego gigantesco de Risk. En este punto, Moscú estaba poniendo un monito rojo en Chile, y es algo que Washington no podía pasar por alto.

Allende hizo lo que tenía qué hacer para beneficiar al pueblo, expropiar grandes empresas extranjeras para garantizar la producción interna y las fuentes de empleo. Pero estas empresas eran por supuesto estadounidenses y principalmente mineras, lo que se convierte en un excelente pretexto para que haya una intervención de la CIA (estando bajo control chileno, y con una tendencia socialista, elegirían vender metales a la U.R.S.S., y cabe señalar que Chile era y sigue siendo el principal productor de cobre en el mundo; ahora podríamos ver ese patrón con el petróleo). La estrategia fundamental era aprovechar la polarización del pueblo y agudizarla, para desestabilizar el gobierno de Allende.

La CIA comienza por controlar a grupos de empresarios, uno de los principales periódicos y algunos grupos de ultraderecha que crean caos social. La polarización llega al extremo de una Guerra Civil urbana. Comienza el rumor de un golpe de estado, finalmente el gobierno de E.U. respalda a Pinochet y se consigue la muerte de Allende en un sitio a la Casa de Moneda que incluyó bombardeo aéreo y cañonazos de tanques.

Lo que hace Pinochet posteriormente, es eliminar a los principales seguidores del gobierno de Allende, miles por supuesto, siempre a través de torturas (el ejemplo que más me impactó fueque introducían ratas en la vagina de las insurrectas). Durante años hay toque de queda, y hay estudios sociológicos que dicen que este momento histórico cambió la forma de ser del chileno, de ser tradicionalmente amable y generoso pasaron a ser serios, fríos e individualistas.

Pinochet llama a los Chicago Boys para sacar adelante la economía chilena y surge lo que después se conoce como el milagro chileno, basado completamente en lo que entendemos por Neoliberalismo. Se apuesta a principios de teorías macroeconómicas sin importar cuánta pobreza cause en la población, estas prácticas de manera “natural” agrandan impresionantemente las brechas económicas, es decir, los ricos se hacen mucho más ricos y un gran porcentaje de los pobres se vuelven miserables. Como referencia, México ha estado utilizando desde hace veinte años estrategias económicas similares, me llevará todo otro post explicar el Neoliberalismo.

En resumen, la izquierda en Latinoamérica ha tenido su raíz en una lucha social sustentada por una ideología que pretende una justicia a partir de una igualdad de oportunidades, esta raíz ha sido cortada por Estados Unidos, en Chile, El Salvador, Guatemala, Cuba y ahora me queda claro que también en México.

Después de lo que he leído me sorprendería mucho que la CIA no hubiera participado en los asesinatos del 68 y el 71 en México. Era clara la tendencia de estos movimientos estudiantiles en favor del Comunismo, los principales intelectuales mexicanos de la época mostraban un claro vínculo cultural empático con U.R.S.S., y era a ciertas universidades que llegaban primero todas estas ideas.

Y conste que no trato hacer héroe o mártir a nadie, no digo quién es el bueno, nada más señalo quién es el titiritero.

El Topo.

Ayer vi, después de una larga espera, una película de Jodorowsky. El Topo fue la segunda que dirigió, la que más le han aclamado, dicen que John Lennon alguna vez declaró que era su película favorita, y gracias a él y a Yoko Ono se pudo distribuir en E.U.;  mi escaso conocimiento de cine surrealista se ha visto reducido a una decena de películas de Buñuel y David Lynch, por lo que El Topo me pareció una radicalización del surrealismo. Por supuesto no lo digo peyorativamente, la película significó tanto y más de lo que esperaba, con excesivo simbolismo y una fotografía impresionante, me envió más mensajes ella sola que el conjunto de películas surrealistas que había visto. Mi película surrealista favorita es Le Fantôme de la Liberté de Buñuel, que de una manera por demás fina, hace una profunda crítica a la sociedad burguesa. El Topo no es fina, es descarada, sucia, sangrienta, pervertida (es de las pocas películas no pornográficas que presentan escenas sexuales reales), además la edición de sonido es terrible e inmediatamente te percatas de los pocos verdaderos actores que participan; Buñuel se enfocó en un tema y lo desarrolló con genialidad cinematográfica y Jodorowsky se esforzó por abarcar todos los temas posibles, el desarrollo cinematográfico se hizo en un contexto por demás experimental; un ejemplo es Mara Lorenzio, quien actuó el principal rol femenino (un personaje que también se llama Mara), dicen que un día lo visitó porque se “malviajó” con LSD (Jodorowsky es terapeuta alternativo en Psicología, con influencias Lacanianas –psicoanalíticas-, el propio Erich Fromm -famoso psicólogo, crítico de Freud– le mandaba a sus alumnos de la UNAM) y después de ayudarla le dijo “serás la principal actriz de mi película”, después del rodaje no volvió a verla. En este entorno de “surrealismo mexicano”, donde lo que serían Samuráis para China son vaqueros y charros; los pobres cargan literalmente en su espalda a los burgueses, los líderes militares no son vistos como otra cosa que cerdos y el mal es representado por una sensual morena que jamás usa sostén. Creo además que los revólveres representan al ego en toda la película.

Es un filme extremadamente religioso, desde el punto que el orden de la historia pretende ser bíblico, (génesis, profetas, “psalmos“) critica profundamente la religión occidental (aunque le da un lugar de respeto a la verdadera fe), y hasta cierto punto enaltece a los maestros de la religión oriental, a quienes se enfrenta el Topo, intelectual y físicamente. Enmedio del inmenso entorno y simbolismo religioso, en el que incluye de manera por demás misógina (congruente con la biblia), el papel de la mujer como representante y literalmente amante del demonio (o del mal), causa de la perdición del hombre-dios; observa de cerca la voluntad y los vicios personales. Después que el hombre cae alcanza la inmortalidad y la iluminación. Esta caída representa al Antiguo Testamento, la iluminación al Nuevo. Critica tambén al poderoso capitalista, a la sociedad hipócrita de ultraderecha, no los califica de menos que asesinos y esclavizadores.

La recomiendo mucho, particularmente si desean hacer temblar sus propios paradigmas, aquellos de los que no se habían percatado que ahí seguían. Vayan con actitud receptiva, la película ha sido comparada con un “malviaje” alucinógeno, pero realmente no es necesario meterse algo para entenderle, al olvidarse de la sutileza, Jodorowsky consigue darles bastante claridad a sus múltiples mensajes.

No es personal (NesP).

Tengo planeado hablar muchas veces de temas religiosos, así que ya simplemente lo voy a decir de una forma: “No es personal”. Significará que no tengo la menor intención de ofender, pero entiendo que alguien se pueda sentir ofendido, así que cuando esa frase anteceda a algún post, si alguien cree que podría sentirse negativamente aludido, únicamente detenga ahí su lectura.

No es personal.

Hoy es el día religioso más importante del país, tal vez es el segundo día más importante después de navidad para la gente de clase media y alta, pero para el 60% de la población, los semipobres, pobres y paupérrimos de México, el doce de diciembre es sin duda más importante que el veinticinco. La creencia en la Virgen de Guadalupe, me parece que ha tenido en los últimos años un “efecto Santa Claus”, para muchos católicos cultos. Bien, pues era el siglo XVI, los misioneros requerían de un poderoso símbolo religioso que finalmente consolidara el catolicismo de grupos indígenas que ante los problemas graves (que no veían solucionados con la nueva religión) volvían a acudir a sus antiguos dioses. Una diosa en particular, Tonantzin (en castellano, “nuestra verdadera madre”), dio a luz (dentro de la mitología azteca), a Huitzilopochtli, quien en cuanto salió del útero asesinó a todos sus hermanos (eran cuatrocientos), dando origen a las estrellas (las cuales podemos ver en el manto guadalupano). Bueno, pues el lugar donde se apareció, y donde ahora está la basílica, es precisamente donde los indígenas rendían culto a Tonantzin. Pero en los milagros no hay coincidencias, así que vamos a los documentos históricos: resulta que al famoso Obispo Juan de Zumárraga nunca se le ocurrió dejar un documento que mencionara el hecho, dejó muchos más, con trivialidades en comparación con la aparición de la madre de su dios, ¿por qué?, la historia nos responde, algunos años después, el Provincial de los Franciscanos, Francisco de Bustamante, critica en un sermón “la devoción que ha crecido en una capilla dedicada a Nuestra Señora, llamada de Guadalupe, en esta ciudad es en gran manera dañina para los nativos, pues les hace creer que la imagen pintada por Marcos el indio es de alguna forma milagrosa”; luego en 1569, Martín Enríquez de Almanza, cuarto virrey, denominó el culto de la Virgen de Guadalupe como una impostura dañina, como una adoración disfrazada de la deidad azteca Tonantzin. Nada de esto es extraño si consideramos que los indígenas la llamaban de hecho “Virgen de Guadalupe Tonantzin”. Ya en nuestros días Guillermo Schulenburg realizó una serie de estudios, varios años después declaró que la beatificación de Juan Diego era hacia un símbolo, no hacia alguien real; un día, en mi ciudad natal vi, pintado en una pared, “Muera Schulenburg, Viva la Virgen de Guadalupe”, creo que hasta ese día no me había percatado de la magnitud del fanatismo religioso en esa ciudad; en fin, los elementos de falsedad no es algo a lo que debí dar tanta importancia, el punto al que quiero llegar, es que la imagen ha sido utilizada históricamente en México para “inspirar” primero, la Guerra de Independencia a manos de Hidalgo quien por cierto no creía en la virginidad de María de acuerdo a documentos históricos; y luego en la Revolución Mexicana por parte de Emiliano Zapata quien consiguió un numeroso ejército de campesinos, que con un arma en sus manos se convirtieron en violadores, saqueadores, etc. El uso de este símbolo provocó el derramamiento de sangre de miles, que no vieron una mejora en sus condiciones de vida cuando esas guerras terminaron. ¿Cómo impulsas un movimiento revolucionario con un símbolo que representa la ignorancia de la derecha?, ah, pues de tal forma que mantengas a la derecha en el poder, gane quien gane. Voy a citar a un amigo que comúnmente dice: “al mexicano dale cerveza, fútbol y virgen de guadalupe y lo mantienes controlado”. Para mi, lejos de ser un símbolo de inspiración revolucionaria, me parece el símbolo más significativo de la esperanza del mexicano, de que ante los problemas graves lo que se requiere son milagros.

La danza de la (sur)realidad.

Posiblemente ya han visto en algunos comentarios que estuve leyendo un libro interesantísimo que se llama Nineteen Eighty-Four de George Orwell, quien fue un crítico social y político prominente durante y después de la Segunda Guerra Mundial; hace algunos días lo terminé, y a la espera de The God Delusion de Richard Dawkins, estoy leyendo un libro extraordinario, que después de mucha búsqueda, finalmente encontré en Monterrey, se llama La Danza de la Realidad, de Alejandro Jodorowsky. La historia de Orwell plantea una visión futurista del mundo, con una ficción distópica, donde a través del protagonista que está lejos de ser un héroe te van explicando la situación política, económica y social. Resulta que un partido comunistoide ha asegurado su posición eterna e “inmortal” mediante un control social individualizado (con telepantallas), a partir de un concepto fundamental al cual llaman “doblepensar“, que es una forma (bastante bien fundamentada) de creer, pensar y obedecer a dos conceptos antónimos al mismo tiempo. Por ejemplo, el pasado ya ocurrió naturalmente, pero es cambiante, continuamente reescriben los hechos, construyendo la historia tanto hacia el pasado como en el presente, para que la gente recuerde lo que el partido quiere. No es tan ficticio si damos una ojeada a los libros de texto de Historia de México de primaria y secundaria. Este doblepensar está soportado por una nueva forma de lenguaje, llamada neolengua, es una excepción de todos los lenguajes que han existido, porque en vez de crecer en cantidad de palabras, se va continuamente reduciendo (conforme crece se reduce, por ejemplo se crea la palabra “neolengua” y se elimina “nuevo” y “lenguaje”). Un amigo hizo un comentario hace poco donde menciona que está ocurriendo en cierto sentido lo que plantea el libro; el gobierno (el partido) cuenta con tres organismos al servicio del pueblo (o sea, al servicio del partido), Ministerio de la Paz, Ministerio del Amor y Ministerio de la Verdad; que de hecho se dedican a la guerra, la tortura (y castidad, que como sea es una forma de tortura) y a la mentira, respectivamente. Comentó muy atinadamente que por ejemplo el organismo militar estadounidense se llama “Departamento de Defensa“, sus acciones “defensivas” y “liberadoras” en realidad son ataques e invasiones. Nuestro Ministerio del Amor bien podría ser la Iglesia, que a través de su doctrina hace creer a las masas que el amor a su dios implica ofrecerle el sufrimiento de esta vida para obtener la felicidad de la siguiente, otro ejemplo son los Centros de Readaptación Social (las cárceles), que en realidad son centros de aprendizaje para el delincuente. Nuestro Ministerio de la Verdad serían los medios informativos, que lo que buscan es encontrar la noticia que vende sin que en realidad sea cierta, de tal manera que al informar desinforman, otro ejemplo descarado sería la campaña populista de AMLO (¿tienen idea de a qué nivel es imposible su pseudoproyecto para subir el sueldo a la mitad de la población?) o los correos electrónicos terroristas del PAN durante la campaña presidencial (por ejemplo, la mayoría de la gente que conozco cree que la deuda que AMLO dejó al D.F. es impresionante cuando en realidad es la menor que ha tenido esa ciudad desde que se rige por un Jefe de Gobierno). Son ejemplos de organismos, tanto gubernamentales como no gubernamentales, pero que tienen en común una posición de poder, una influencia masiva. Muy relacionado con el uso inadecuado del lenguaje es algo que acabo de leer de Jodorowsky, quien propone un cambio en el sentido de ciertas palabras, por ejemplo invita a usar “usualmente” en vez de “siempre”, o “creo” en vez de “sé” y luego explica el significado de ciertas palabras, por ejemplo a la poesía la percibe como el excremento luminoso de una rana que se comió a una luciérnaga; pero perdería el sentido de este post al ahondar en esta clase de surrealismo, así que en otro les comentaré al respecto.