Archive for the ‘Ritualismo’ Category

De amor y sus formas.

(Primer borrador sin citas).

Se encuentran dos personas que se atraen de inmediato. Se acercan para charlar, los dos pretenden dar su mejor cara, que obviamente, no es necesariamente la real, es en todo caso el mejor auto-concepto posible (cuando no un descarado engaño). Este es el mejor de los casos, comúnmente sólo primero uno se siente atraído por el otro y busca maneras de llamar su atención hasta que se vuelva posible tener una charla.

¿Qué los motiva al acto de “conquista”? El eros (έρως), una suerte de bestia interior que controla muchas de nuestras decisiones, una manifestación física de necesidades evolutivas, pero también una serie de constructos emocionales que nos invitan a la creación (ποίησις). Es divertido pero también supone una apuesta, un riesgo, la posibilidad del rechazo con la consiguiente evidencia de la mancha en nuestro mejor auto-concepto. Tan es así que la mayoría de las veces que alguien te atrae y consideras que por alguna razón es inalcanzable o supone demasiado esfuerzo, mejor lo evitas. No es diferente a múltiples técnicas evolutivas perceptibles en otras especies.

Entonces ambos toman un riesgo, charlan, y digamos que deciden seguir adelante con la relación. Se dicen o se creen amigos, pero en un sentido estricto no lo son realmente, es una mera antesala al eros. La filia (φιλία), que al igual que eros es también traducida como ‘amor’ pero más comúnmente por ‘amistad’, es aquel sentimiento de agrado de mantener una relación con otras personas, pero no como una necesidad interior, sino en un fluir cómodo en el cual no son colocadas demasiadas expectativas.

La pareja que ahora ha nombrado a su relación ‘amistad’, no se encuentra en ese libre fluir, sino que más bien se sienten impelidos a construir una serie de pretextos para compartir tiempo juntos, hasta que subjetivamente consideren que es socialmente pertinente liberar el erotismo. Esto es muy variable dependiendo de la cultura y del individuo, puede ser cuestión de minutos o de años, pero en general ocurre lo mismo.

El problema de constituir una relación de amistad a partir del eros, es que la bestia erótica esclaviza muchas de las decisiones filiales. Hay un elemento faltante, un deseo creciente que no se apagará hasta ser satisfecho, u olvidado (técnica evolutiva) cuando toma características de inalcanzable, o cuando el costo se vuelve demasiado alto.

Aparentemente, las hordas primitivas no tenían este problema. Los grupos eran promiscuos, así que la imperante necesidad erótica era inmediatamente cubierta, además la filia de estos pequeños grupos se daba por sentada, así que era simplemente plataforma o trasfondo. No daba pie a las incomodidades o chantajes que presupone el intercambio sexual contemporáneo.

Luego surgió el tabú del incesto, que dio origen a la exogamia, esto es, a las relaciones sexuales exclusivamente con otras tribus (la tribu en su totalidad se consideraba familia, independientemente de la consanguineidad). Este tabú separó “oficialmente” al eros de la filia. Digamos que quedó prohibido tener sexo con los amigos, y sólo quedó permitido tenerlo con cualquiera de la tribu “amiga”, con quienes no había relación filial consciente, sino exclusivamente erótica.

Sabemos que, sin embargo, las prácticas sexuales seguían siendo polígamas, pues los hijos resultado de las relaciones inter-tribales tomaban el “apellido” (tótem) materno y pertenecían al clan materno, pues no podía comprobarse la identidad del padre. No obstante, cuando era descubierto el incesto, o el sexo con una tribu prohibida (un tótem
prohibido), las penas eran por demás crueles: toda la tribu (propia) estaba obligada a dar muerte al infractor.

Muchas cosas ocurrieron antes de que naciera la familia nuclear que hoy conocemos. Algunas fueron el nacimiento de la propiedad privada, de la religión y del Estado. Por la línea de los fetiches, los tótems, los mitos y los rituales podemos hallar a la religión (totémica, luego politeísta y eventualmente monoteísta). El tótem era comúnmente un animal comestible (que la tribu tenía prohibido comer), una especie de Idea platónica que representaba a cada miembro de esa especie como “fuerza” que permite la existencia de determinada tribu.

La exogamia es la manera en que distintas tribus comienzan a llegar a acuerdos de beneficio mutuo. Comienza a haber un reconocimiento de tótems ajenos, esto pudo haber dado origen al politeísmo, pero sin duda dio origen al Estado: con el descubrimiento de la agricultura y el pastoreo los grupos pudieron hacerse más grandes, volverse sedentarios significó una mayor necesidad de defensa de grupos enemigos, así como la necesidad de alianzas con tribus vecinas.

Pero tal sedentarismo también significó la existencia de la propiedad privada: las prácticas de pastoreo se atomizaron por parte de los miembros de la tribu, que ahora cuidaban de los animales necesarios para la subsistencia propia y de los dependientes; y la agricultura eventualmente supuso que cada miembro empezó a sembrar y cosechar el mismo pedazo de tierra. Con la invención de las herramientas, cada miembro se volvió constructor de las propias y, eventualmente, fueron utilizadas en trueques. La propiedad privada dio origen al intercambio comercial.

La esclavitud era una práctica muy diferente a la que hemos conocido de Grecia y Roma, y mucho muy diferente de la que podemos dar cuenta con el colonialismo y la historia moderna de América (la cual, en todo caso, es más bien muy similar al proletariado de maquiladoras en países de cuarto mundo). Las guerras entre tribus nómadas suponían supervivientes de los vencidos y bajas de los vencedores. La tribu vencedora debía evaluar cada vez si debía sacrificar a los supervivientes vencidos o si convenía que fueran unidos a la propia tribu, como hermanos. Tal fue el nacimiento de la esclavitud, pero cuando se unían como hermanos eran iguales al resto, no había ningún tipo de opresión contra ellos (aunque eventualmente se requirieron rituales de purificación).

Con la propiedad privada, sin embargo, los grupos sedentarios que tomaban prisioneros de los grupos vencidos, entendieron pronto que no podían ser tratados como iguales, pues se necesitaría asignarles tierras y animales que nadie iba a ceder, parecía más conveniente que trabajaran a los animales y tierras de distintos miembros de la tribu vencedora a cambio de alimentación y protección.

Parece que la cosmovisión de propiedad dio un giro al concepto de esclavitud, y que, aunada al politeísmo, permitió la configuración de Estados. Los viejos tótems tomaron figuras más humanas: el hombre entendía mejor a la naturaleza y hasta cierto punto la controlaba, ya no era la misma vida, extremadamente lábil ante los peligros de la naturaleza, ahora la producción se volvía más predecible y había, hasta cierto punto, abundancia. En esta suerte de Ilustración primitiva nacieron las ciudades, y así como la propiedad privada surgió inconscientemente de la práctica diaria, el llamado ‘contrato social’ también lo hizo.

Los primeros Estados, sin embargo, mantenían una cosmovisión esencialmente primitiva: los extranjeros eran vistos como peligrosos y los gobernantes eran fundamentalmente sacerdotes, representaciones de distintos dioses en la Tierra. Los mitos subyacen en el nacimiento del Estado: el Orden (Cosmos) debía reinar sobre el Caos (la Nada). Distintas teogonías gobernaban las prácticas rituales-religiosas que equivaldrían a lo que hoy conocemos como leyes, pues Orden siempre era entendido como conservación de costumbres, mientras que cambio siempre implicó Caos.

Ya en la antigua Roma, el término famulus, de donde proviene la palabra familia, correspondía a las personas que estaban bajo la propiedad-protección de un hombre adulto, esto es, los esclavos, la esposa y los hijos. Tal familia no tiene sus orígenes en Roma sino en los primeros Estados: con la propiedad privada se volvía necesario saber a quién se heredarían los bienes, se volvía importante comenzar a saber no sólo quién era la madre, sino también quién era el padre. Tal es un antecedente de la familia monógama.

Si bien la antigua Grecia no es monógama (en el caso de los hombres), sí está estructurada en torno a la familia nuclear, y sabemos que también existe la herencia. Es común encontrar referencias en textos en torno a la bisexualidad, pareciera que la promiscuidad de hombres con hombres facilitaba la administración, pues tendrían hijos únicamente con sus esposas, mientras que el eros se vería satisfecho con quienes no hay riesgo de procrear.

En las primeras hordas podía ignorarse por completo la filia como algo dado, y quedar únicamente el eros como una práctica libre y común. Los griegos retoman la posibilidad de que exista eros en las relaciones de amistad (particularmente maestro-alumno), pero separan el factor más bien administrativo de procreación y herencia. En ese sentido, ni ‘matrimonio’ ni ‘familia’ presuponían amor, ni filia ni eros, (aunque el sentido de lealtad de la esposa al marido es un tema recurrente, que también refleja la importancia de que la herencia se repartiera únicamente a hijos legítimos), sino que estaban constituidos en un marco de la administración estatal y política, hablando de Grecia, de las Alejandrías y del primer imperio romano.

Es en el nacimiento de las prácticas ascéticas de connotación cristiana que se ve a la práctica sexual como algo impuro, que después trata de purificarse con la concepción de amor, un amor que será un extraño híbrido entre eros y filia: ágape (αγάπη). O mejor dicho, ágape es un término griego que será latinizado por el cristianismo para “limar”, conceptualmente, lo erótico y lo filial para encontrarse en el medio. Es una especie de amor incondicional, donde lo importante es el Otro. Es una especie de alargamiento sintético del eros: no se pierde la adoración por el Otro cuando la necesidad es satisfecha, sino que se vuelve un trasfondo, una plataforma invariable, como lo era la filia. Ágape toma algo del eros para así eliminarlo, pero también para diferenciarlo de una mera filia, que sigue existiendo fuera de la familia. Ágape se va a convertir en un requisito para la unión sexual, debido a que ágape es también la clase de amor que debe sentirse por Dios, y sólo así puede estar santificada la unión de naturaleza corrupta.

Traduciendo, se debe sentir incondicionalmente algo innatural como manifestación de un ser inexistente, por un Otro inexplicablemente idealizado, en el marco de un ‘sí mismo’ apagado, devaluado. Esto es, debo ignorar lo que realmente siento y tener fe en lo que supuestamente debo sentir. En este (sin)sentido se conjugan fetiches, tabúes, mitos, rituales y una religión (que en cierto sentido sintetiza muchas); pero también se conjugan prácticas administrativas y gubernamentales. La convención social del noviazgo y el matrimonio, que conjugan los conceptos inabarcables, inconmensurables de amor y compromiso, arrastran consigo todo este bagaje.

En este marco, es casi sorprendente que nos preguntemos por qué hay “infidelidades”, “miedos al compromiso”, o simplemente deseo sexual por personas que no son nuestra pareja; cuando la normalidad tendría que ser precisamente esa.

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Antropolandia

Me contaron de un lugar regido por la sabiduría, donde apareció un día un animal inteligente. A diferencia de lo que pudiera pensarse, su enorme desventaja inicial era tan peculiar, que comenzó a permitirle una mayor supervivencia que al resto de los animales. La inteligencia le permitía separar el todo y desconectarlo, empezar a ver las causas y los efectos en espacios de tiempo infinitamente cortos, en comparación al resto de los seres vivos.

Su visión cortoplacista permitía, por ejemplo, encontrar maneras inesperadas de escapar de sus depredadores, y hasta crear herramientas para facilitar y agilizar un proceso sin precedentes en este mundo, convertirlos en presas. Pronto sus habilidades de supervivencia permitieron que fueran tantos en número, que varias veces en su cada vez más larga vida, consumían todos los recursos de enormes áreas. Es entonces que el animal aprendió la importancia de viajar. A veces encontraban nuevas zonas con recursos, pero controladas por animales de su misma especie y entonces hacían la guerra para determinar cuál grupo se quedaría con el control territorial.

Esto comenzó a pasar con más regularidad, y las herramientas de un grupo llegaban a ser tan efectivas como las del otro, por lo que la fuerza física volvió a tomar una importancia singular. En los grupos había machos y hembras, éstas últimas poco a poco se fueron debilitando físicamente, pues preñadas eran presa fácil del entorno y de grupos enemigos. Antropolandia se convirtió entonces en Macholandia.

Un día el grupo creció tanto que al macho líder se le ocurrió que era mejor que cada quien cuidara un conjunto de recursos, otorgándole responsabilidad y posesión de los mismos, pero no todos eran igual de buenos administrándolos. Pronto algunos tuvieron más que otros, y se percataron, gracias a su inteligencia cortoplacista, que esto era ventajoso. Macholandia entonces hizo pensar a cada uno de estos animales, que ellos eran los dueños del mundo.

Tiempo después el macho se convirtió en la medida de todas las cosas, pues, si podía poseer el mundo, también podía, necesariamente, explicarlo y transformarlo. Era tanta la necesidad de convencerse de que el mundo les pertenecía, que fueron buscando explicaciones cada vez más ambiciosas. Como su inteligencia provocó que separaran el todo, reconstruir cada una de las conexiones se volvía imposible y siempre tenían huecos en sus explicaciones. Entonces algunos machos decidieron hacer creer que Macholandia se había convertido en Teolandia.

Los animales se crearon un conjunto de animales similares a ellos, pero con características deseadas por ellos mismos, los hicieron inmortales, omniscientes, omnipresentes, hermosos. Estos animales fantásticos llenaban los huecos a la hora de explicar el mundo, y al mismo tiempo fueron mostrados tan poderosos que ahora el más fuerte no lo era físicamente, sino aquel que podía comunicarse con aquellos e interpretar sus designios.

Sin embargo estos nuevos animales se volvieron muy inconsistentes, las interpretaciones a veces eran opuestas y a la hora de la verdad, todos parecían estar equivocados. Algunos machos entonces decidieron hacer creer que Macholandia en realidad se había convertido en Filosolandia. Teolandia no desaparecía aún, pues los huecos en las explicaciones se mantenían, así que a alguien se le ocurrió que no es posible poseer y, por lo tanto, explicar el mundo, si ni siquiera podían explicar lo que ya poseían, a ellos mismos.

Con esto ya no sólo había huecos para explicar al mundo, también para explicarse a ellos mismos, y en el afán de que Macholandia reintegrara a Teolandia y a Filosolandia, los machos hicieron creer que ahora el mundo se había convertido en Metafilandia. Muchos que se negaron a esta fusión fueron castigados, hasta que fueron muchos más los oprimidos, así que los partidarios machos de Filosolandia, organizaron a los animales para que tomaran el poder, llamando ahora a Macholandia, Progresolandia.

Un día se dieron cuenta que su desventaja, la inteligencia, es lo que permitía el progreso, así que se esforzaron por darle formalidad, Progresolandia se convirtió en Ciencilandia y finalmente en Tecnolandia, y es donde ahora me toca vivir. Soy consciente de que desde que empezó a ser Machilandia nunca dejó de serlo, sólo ha parecido irse transformando en Oligolandia, donde los machos pretenden masculinizar a algunas hembras con fines de poder.

También sé que no ha dejado de ser Antropolandia, un lugar donde seguimos creyendo que es posible interpretar el todo desconectándolo cada vez más. Nuestra peculiaridad que nos permitió sobrevivir, conforme se fue alargando el plazo, se está encargando de autodestruirnos. En lo único que parece haber evolucionado mi especie, fue en un conjunto de peculiaridades de su propia inteligencia, que hoy llamamos psicopatologías, particularmente en la megalomanía.

¿La propagación de la homosexualidad es síntoma de una decadencia social?

NesP.
Bueno, pues que un día me meto a “Sociología” en Yahoo! Answers y me encuentro con esta pregunta… al ver respuestas como “los gays se van a ir al infierno”, “son el cáncer de la sociedad”, etcétera, no me contuve a escribir una respuesta con mi opinión. Si son de ojos castos, tienen algún nivel de homofobia o por alguna razón que yo no comprendo les incomoda profundizar en estos temas, les recomiendo que no sigan leyendo. Agrego en verde comentarios adicionales a lo que escribí originalmente.

Pregunta en Yahoo! Answers: “¿La propagacion del homosexualismo en una sociedad es sintoma de decadencia de esta?”

Sólo si la madurez cultural implica decadencia. Es posible que sí partiendo de que una sociedad madura tiende (puede tender) al nihilismo y el nihilismo tiende a la decadencia.

Pero en cualquier caso no es algo ni que se pueda ni que se deba evitar. La preferencia sexual de los humanos es una cuestión de libre albedrío, hasta que comprendamos que la bisexualidad es algo completamente natural.

En la mayoría de los mamíferos se puede observar un comportamiento abiertamente bisexual, el contacto que tienen de las partes de su cuerpo que les genera placer, lo tienen tanto con machos como con hembras. Hay estudios que revelan que alrededor de 1,500 especies tienen prácticas claramente bisexuales.

La penetración sólo es vaginal por la lubricación, y oral porque es sencillo (y es muy común entre dos machos), la única razón por la que no es anal es porque es (debe ser) realmente complicado. Entre dos hembras el sexo oral es común (si tienen dudas sólo observen a los perros). Hace poco una buena amiga me dijo “yo tenía a un perrito gay”, me comentó que nunca vió al perrito (macho) montando a otro (macho o hembra), pero que muchas veces vió cómo lo penetraban analmente otros perros (machos obviamente).

En los humanos no es muy diferente, nacemos bisexuales, pero es la educación la que nos va guiando hacia una preferencia sexual. La demostración es muy sencilla. Imaginemos lector, que eres heterosexual, una linda chica te venda los ojos, le pide a un hombre que te haga sexo oral. ¿Crees que por el hecho de ser hombre no te vas a excitar o te sería imposible tener un orgasmo? por supuesto que lo harás, eso demuestra que aunque tu preferencia psicológica sea por el género femenino, tu cuerpo no tiene la capacidad de diferenciar un placer de otro. Y aunque no lo he probado, porque soy psicológicamente muy heterosexual :D, dicen que el punto G de los hombres sólo puede ser descubierto con una penetración anal (a los hombres claro), pero no he investigado al respecto. Señalo además (por un comentario de alguien) que esto no desdice mi hipótesis, por el contrario, el darme cuenta de esto es mi primer paso a la bisexualidad, si se tratara de lo que yo prefiero preferiría ser psicológicamente bisexual, pero no puedo en este momento.

Es muy claro que las sociedades más alejadas de prácticas conservadoras o que nos atan a la ignorancia de un ritualismo tradicional, tienen una mayor apertura en estos temas. También es común que el nivel de vida de las personas sea mejor (en términos de definición de pobreza). Entonces eso significa que en las sociedades más desarrolladas hay una más sencilla propagación de la homosexualidad, si desarrollo significa decadencia (vaya paradoja), entonces la respuesta a tu pregunta es afirmativa.

Los nuevos artefactos de poder.

Nunca había dejado tan olvidado el blog, ya estoy de regreso aunque sé que no escribiré tan seguido como al principio.

Bueno… pues resulta que hace ya varios años fui a misa, después de otros muchos años de no ir. Fue una misa católica y mi visión de lo que ocurría ahí dentro me pareció muy interesante. Si tienen cable busquen algún programa de History, Discovery o National Geographic Channel; encuentren alguno que se pueda referir a rituales antiguos. Lo que se podrían encontrar son adoraciones a estatuas de oro, danzas alrededor de fogatas y cánticos tribales. Mi imagen de la misa no fue nada diferente a eso y recuerdo haberme preguntado “¿Cuál es la diferencia?, ¿Cómo ésta religión es menos primitiva que las ancestrales?”.

La sociedad ha avanzado a través de campos como la ciencia y la tecnología, ha avanzado en términos de conocimiento teórico y aplicado, una gran cantidad de mentes se han ido abriendo en torno a temas antes descalificados por mera ignorancia, sin embargo, muchas de las prácticas continúan siendo primitivas, basadas en prejuicios o paradigmas equivocados y tienen una influencia determinante en nuestra vida diaria.

El Marxismo propone una hipótesis que llama “falsa conciencia“, con la cual el Capitalismo pretende “distraer” de su “verdadera naturaleza”, al “proletariado“. Originalmente era material directamente institucional, ahora lo interpreta Theodor Adorno (sic) de manera acertada como arte de mal gusto o Kitsch, que es como un reflejo o una muestra, pero no tiene las características de innovación y coherencia del verdadero arte. Un ejemplo en este sentido sería la música y el cine comercial, que es la repetición de fórmulas probadas para tener un efecto masivo exitoso.

A estos distractores yo agregaria el paradigma de la imagen exitosa con la cual se pretende alinear a las personas hacia el sueño americano, al menos en este pedazo del mundo; el sueño americano incluye (algo cercano a) tener un título universitario, ser bueno en un deporte (para los hombres), ser físicamente agradable (más para las mujeres), ser nacionalista, religioso moderado, casarse, tener una casa propia, un auto deportivo para el esposo y una Van para la esposa, dos hijos (un niño y una niña) y un perro de raza.

La Mercadotecnia en particular, toma este modelo de referencia y lo vende; en cada una de las etapas del sueño americano habrá lineamientos para que se vayan cumpliendo cada uno de esos “logros”.

En la antigüedad un chamán podría tener, por ejemplo, una serie de collares, algunos con colmillos o cráneos de animales, cada uno de esos artefactos le daba un poder en particular que lo hacían sentirse más seguro de sí mismo al realizar sus complejas tareas y que le daban un estatus de respeto a simple vista para el resto de la comunidad. Báculos, anillos, coronas, cetros, reliquias, pañuelos de la amada y símbolos religiosos como atuendo serían otros buenos ejemplos de artefactos mágicos de otras épocas.

Ahora un consultor, un abogado corporativo o cualquier ejecutivo de alto nivel, típicamente requiere llegar con un traje caro, un reloj más caro, un celular de última generación y un auto que por lo menos debe ser importado, todo eléctrico, tener asientos de piel y claro, de una antigüedad no mayor a tres años (a menos que sea coleccionista, por supuesto). Todos estos nuevos artefactos de poder infunden en él una seguridad de que va o ha llegado por buen camino al éxito, y para las demás personas, simples mortales, además de la posible envidia inherente, se convierte en una figura de mayor respeto que la generalidad.

Estos artefactos de poder tienen un costo, llamémosle inversión, que dará beneficios tangibles al portador y lo diferenciará del resto. No importa si la constitución dice que todos los mexicanos somos iguales, la verdad es que el poder de estos artefactos supera a cualquier ley escrita.

Otro artefacto curioso, aunque me lleva a un tema muy largo, es el anillo de poder: el de compromiso. No tiene la capacidad de desaparecerte ni atrae el mal… bueno, a veces sí… pero ese no es el punto. El punto es que ese anillo de poder hace que antes de la boda la hembra sea oficialmente elegida y apartada por el macho, ella (o la mayoría de ellas) siente a su vez, a través del poder del diamante (falso o verdadero), que el punto más delicado de su vida ha sido resuelto. Dicho artefacto tiene el poder de tranquilizarlas en muchas de sus inseguridades, les da la paciencia de esperar el matrimonio por un tiempo que antes hubiera parecido intolerable y a veces hasta compra una fidelidad antes inexistente… claro, por tiempo limitado.

Muchas de nuestras prácticas sociales son claramente primitivas y ejercen una mayor atracción hacia la ignorancia de las antiguas tribus y civilizaciones que hacia el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Desde que cada persona nace, al menos en esta zona del mundo, la inconsciencia colectiva siembra en ella conceptos de competitividad, egoísmo y desigualdad; por el contrario, una alineación hacia la complementación de esfuerzos generaría un mayor desarrollo en todos los ámbitos productivos… pero esa no es la finalidad de estar vivos, ¿cierto?, el saborcito lo encontramos en el drama, la magia, el misticismo, el ritualismo; y sin duda en un contexto democrático; ¿qué cree la mayoría que es éxito? ah, pues eso debe ser… pienso que en un ámbito de oportunidades desiguales, conceptos como el éxito, sólo pueden ser subjetivos.

El Topo.

Ayer vi, después de una larga espera, una película de Jodorowsky. El Topo fue la segunda que dirigió, la que más le han aclamado, dicen que John Lennon alguna vez declaró que era su película favorita, y gracias a él y a Yoko Ono se pudo distribuir en E.U.;  mi escaso conocimiento de cine surrealista se ha visto reducido a una decena de películas de Buñuel y David Lynch, por lo que El Topo me pareció una radicalización del surrealismo. Por supuesto no lo digo peyorativamente, la película significó tanto y más de lo que esperaba, con excesivo simbolismo y una fotografía impresionante, me envió más mensajes ella sola que el conjunto de películas surrealistas que había visto. Mi película surrealista favorita es Le Fantôme de la Liberté de Buñuel, que de una manera por demás fina, hace una profunda crítica a la sociedad burguesa. El Topo no es fina, es descarada, sucia, sangrienta, pervertida (es de las pocas películas no pornográficas que presentan escenas sexuales reales), además la edición de sonido es terrible e inmediatamente te percatas de los pocos verdaderos actores que participan; Buñuel se enfocó en un tema y lo desarrolló con genialidad cinematográfica y Jodorowsky se esforzó por abarcar todos los temas posibles, el desarrollo cinematográfico se hizo en un contexto por demás experimental; un ejemplo es Mara Lorenzio, quien actuó el principal rol femenino (un personaje que también se llama Mara), dicen que un día lo visitó porque se “malviajó” con LSD (Jodorowsky es terapeuta alternativo en Psicología, con influencias Lacanianas –psicoanalíticas-, el propio Erich Fromm -famoso psicólogo, crítico de Freud– le mandaba a sus alumnos de la UNAM) y después de ayudarla le dijo “serás la principal actriz de mi película”, después del rodaje no volvió a verla. En este entorno de “surrealismo mexicano”, donde lo que serían Samuráis para China son vaqueros y charros; los pobres cargan literalmente en su espalda a los burgueses, los líderes militares no son vistos como otra cosa que cerdos y el mal es representado por una sensual morena que jamás usa sostén. Creo además que los revólveres representan al ego en toda la película.

Es un filme extremadamente religioso, desde el punto que el orden de la historia pretende ser bíblico, (génesis, profetas, “psalmos“) critica profundamente la religión occidental (aunque le da un lugar de respeto a la verdadera fe), y hasta cierto punto enaltece a los maestros de la religión oriental, a quienes se enfrenta el Topo, intelectual y físicamente. Enmedio del inmenso entorno y simbolismo religioso, en el que incluye de manera por demás misógina (congruente con la biblia), el papel de la mujer como representante y literalmente amante del demonio (o del mal), causa de la perdición del hombre-dios; observa de cerca la voluntad y los vicios personales. Después que el hombre cae alcanza la inmortalidad y la iluminación. Esta caída representa al Antiguo Testamento, la iluminación al Nuevo. Critica tambén al poderoso capitalista, a la sociedad hipócrita de ultraderecha, no los califica de menos que asesinos y esclavizadores.

La recomiendo mucho, particularmente si desean hacer temblar sus propios paradigmas, aquellos de los que no se habían percatado que ahí seguían. Vayan con actitud receptiva, la película ha sido comparada con un “malviaje” alucinógeno, pero realmente no es necesario meterse algo para entenderle, al olvidarse de la sutileza, Jodorowsky consigue darles bastante claridad a sus múltiples mensajes.

Fe de erratas.

NesP.
Como ya lo había mencionado, estuve leyendo a Jodorowsky, medio libro explica una terapia surrealista llamada Psicomagia (la persona que trató de explicarla en Wikipedia, no se basó en publicaciones de Jodorowsky, quien creó esta terapia). Ahora estoy leyendo The End of Faith de Sam Harris, (aún no me llega The God Delusion). De Jodorowsky a Sam Harris y desde un punto de vista que va de lo artístico/poético a lo científico/positivista, el punto focal es un concepto que entendemos (o mejor dicho, no entendemos) como fe. Para que la fe exista se requieren dos cosas, la primera es que no haya algún fundamento lógico que la respalde, la segunda es que exista algún elemento externo en el que se vea inspirada. Jodorowsky habla por ejemplo de una fe en el psicomago, si el consultante no lo cree capaz de ayudarle difícilmente obtendrá un resultado. El catolicismo habla de fe en muchos seres superiores (un dios, varias vírgenes y cientos de santos; y se dicen monoteístas…), de fe en los rituales en torno a ellos. Conocemos cientos de ejemplos de la fe católica, yo mismo les puedo decir que algún día tuve fe en el dios católico y obtuve resultados innegables, ¿milagrosamente?, por supuesto que no, lo que me atrae de la fe no es algún tipo de conexión con un ente espiritual, sino lo que internamente tenemos, que no comprendemos y que provoca que funcione. Les voy a platicar algunos ejemplos psicomágicos:

Un hombre se siente avergonzado de su sangre, ya que es un hijo incestuoso después de que su abuelo, que además es su padre, violó a su mamá. Jodorowsky le propone bañarse con dos litros de sangre de vaca, vestirse con un buen traje estando aún empapado en sangre, salir a la calle y asumir una posición de orgullo ante las miradas. El hombre que realizó el ejercicio escribió agradecido a Jodorowsky, diciendo que perdió la vergüenza por su pasado.

Un hombre tenía eyaculación precoz, por lo que estaba muy angustiado, tan sólo duraba veinte segundos. Jodorowsky le pidió que pusiera un cronómetro esa noche y se propusiera a romper su propio récord; que le dijera a su esposa “te haré el amor más rápido que nunca, tardaré tan solo diez segundos”. El hombre regresó al otro día agradecidísimo, no pudo romper su récord, por el contrario, cuando al terminar vio el cronómetro, se percató que estuvo teniendo sexo por media hora.

Así hay decenas de ejemplos, que por más absurdos que parezcan tienden a resultar efectivos. El tema que me ha estado rondando desde hace un mes es que si por ejemplo partiéramos de que lo que creemos que es el alma en realidad fuera el inconciente freudiano, a través de su estudio podríamos llegar a comprender los mecanismos de la fe, para desarrollar un concepto del que se habla pero que en realidad no existe, la “fe en uno mismo”, que pudiera ser confundida con “la fuerza de voluntad“, pero la verdad es que la gente que realmente tiene fe acude a ella hasta que enfrenta situaciones que sobrepasan (o creen que sobrepasan) su voluntad, mi hipótesis es que con una “autofé” extenderíamos la frontera que hasta ahora es delimitada por los paradigmas y daría pie a la eliminación de creencias obsoletas como las del catolicismo y charlatanería creativa como la de Jodorowsky. ¿Creen que tiene fundamento lógico bañarse en sangre de vaca?, ¿que un eyaculador precoz deba forzarse a terminar cada vez más rápido?; ¿que repetir un mantra (rezar el rosario por ejemplo) pueda mejorar mi vida?; no son este tipo de actos los que tienen la fuerza de solucionar o mejorar una condición, es la fe en dichos actos.

Evolución: Hoy es 13 de noviembre de 2008 y puedo decir que cambio de opinión de algunas ideas que expresé en este post. Particularmente ahora entiendo mejor cómo funciona la Psicomagia, es una terapia que a través de un guía sumamente intuitivo, o sensible, como lo entiendan mejor, se comunica en un lenguaje complejo con el inconsciente del tratado. Ahí en el inconsciente es donde se encuentra encerrado el trauma. El acto psicomágico funciona como una llave que abre el cerrojo lo que provoca que el trauma pase al consciente y se pueda racionalizar como cualquier problema cotidiano.

La desgastada maquinaria social.

Visualizo a la sociedad como una compleja maquinaria, que tiene tres áreas, todas gobernadas por un sistema, pero con niveles de control descendentes; por un lado podemos ver la maquinaria nueva, o al menos en continuo mantenimiento, sus engranes funcionan a la perfección, la inmensa mayoría de los obreros desean laborar en esta zona. Representa las metas estandarizadas, lo que el sistema hace creer que es éxito. En el área intermedia, donde están la mayor parte de los obreros, la maquinaria es vieja y ocurren muchos accidentes, sin embargo continuamente la están pintando para que aparente encontrarse en buenas condiciones, algunos miembros laboran por aquí con la firme creencia de que pertenecen a la primer área, otros creen que están justo a un paso de ella; pero la verdad son quienes la sostienen. Representa a personas “wannabe” que a través de engaño y/o autoengaño, y a causa de severos traumas, recurren a subsistemas como el crédito (tarjetas, casas de empeño, usureros), o se convierten en servidores públicos de bajo nivel, o en soldados o sacerdotes; el sistema promueve enormemente la elección de estas formas de vida; el capitalismo, la burocracia, el imperialismo y el ritualismo se sostienen aquí; la esperanza, la ignorancia y la manipulación son los instrumentos que mantienen la energía en esta zona. Por último existe un área con la maquinaria gastada, al sistema no le importa darle mantenimiento ni hacer que parezca nueva, con la finalidad de que la inmensa mayoría que se encuentra en las otras dos áreas no desee visitar esta última; además los obreros se encargan de su funcionamiento aunque no de su apariencia, que no les importa mucho, por esta razón no les interesa cambiar de área. Yo me veo claramente en la parte gastada de la maquinaria social. Desdeño alcanzar una forma de vida estandarizada que implique (dependiendo de las instalaciones de la fábrica, es decir, el entorno cultural) estudiar de manera escolarizada hasta donde más puedas, con la finalidad de conseguir un buen empleo, casarte por todas las leyes que se requieran para dar una buena impresión a tu juicioso entorno, tener 2.5 hijos y un perro. Retirarte cuando te jubilen y dedicarte a ver televisión. Vivir con los ojos vendados por paradigmas morales, creyendo que el valor de las personas radica en ellos. Seguir corrientes ritualistas y mágicas. Desdeño ese comportamiento, y del desarrollo de mi congruencia dependerá que con el tiempo me vaya limpiando de los salpicones y la peste que obtuve al pasar por las otras áreas que, a causa de mi educación conservadora, mancharon mi racionalidad. Independencia y libertad son conceptos que pueden ser alcanzados hasta que fundamentas en algo tu comportamiento, la corriente te va a atraer hacia el núcleo, donde se amontonan las masas de manera por demás irracional; añoro alcanzar el momento en que me visualice, efectivamente independiente, en la periferia.

No es personal (NesP).

Tengo planeado hablar muchas veces de temas religiosos, así que ya simplemente lo voy a decir de una forma: “No es personal”. Significará que no tengo la menor intención de ofender, pero entiendo que alguien se pueda sentir ofendido, así que cuando esa frase anteceda a algún post, si alguien cree que podría sentirse negativamente aludido, únicamente detenga ahí su lectura.

No es personal.

Hoy es el día religioso más importante del país, tal vez es el segundo día más importante después de navidad para la gente de clase media y alta, pero para el 60% de la población, los semipobres, pobres y paupérrimos de México, el doce de diciembre es sin duda más importante que el veinticinco. La creencia en la Virgen de Guadalupe, me parece que ha tenido en los últimos años un “efecto Santa Claus”, para muchos católicos cultos. Bien, pues era el siglo XVI, los misioneros requerían de un poderoso símbolo religioso que finalmente consolidara el catolicismo de grupos indígenas que ante los problemas graves (que no veían solucionados con la nueva religión) volvían a acudir a sus antiguos dioses. Una diosa en particular, Tonantzin (en castellano, “nuestra verdadera madre”), dio a luz (dentro de la mitología azteca), a Huitzilopochtli, quien en cuanto salió del útero asesinó a todos sus hermanos (eran cuatrocientos), dando origen a las estrellas (las cuales podemos ver en el manto guadalupano). Bueno, pues el lugar donde se apareció, y donde ahora está la basílica, es precisamente donde los indígenas rendían culto a Tonantzin. Pero en los milagros no hay coincidencias, así que vamos a los documentos históricos: resulta que al famoso Obispo Juan de Zumárraga nunca se le ocurrió dejar un documento que mencionara el hecho, dejó muchos más, con trivialidades en comparación con la aparición de la madre de su dios, ¿por qué?, la historia nos responde, algunos años después, el Provincial de los Franciscanos, Francisco de Bustamante, critica en un sermón “la devoción que ha crecido en una capilla dedicada a Nuestra Señora, llamada de Guadalupe, en esta ciudad es en gran manera dañina para los nativos, pues les hace creer que la imagen pintada por Marcos el indio es de alguna forma milagrosa”; luego en 1569, Martín Enríquez de Almanza, cuarto virrey, denominó el culto de la Virgen de Guadalupe como una impostura dañina, como una adoración disfrazada de la deidad azteca Tonantzin. Nada de esto es extraño si consideramos que los indígenas la llamaban de hecho “Virgen de Guadalupe Tonantzin”. Ya en nuestros días Guillermo Schulenburg realizó una serie de estudios, varios años después declaró que la beatificación de Juan Diego era hacia un símbolo, no hacia alguien real; un día, en mi ciudad natal vi, pintado en una pared, “Muera Schulenburg, Viva la Virgen de Guadalupe”, creo que hasta ese día no me había percatado de la magnitud del fanatismo religioso en esa ciudad; en fin, los elementos de falsedad no es algo a lo que debí dar tanta importancia, el punto al que quiero llegar, es que la imagen ha sido utilizada históricamente en México para “inspirar” primero, la Guerra de Independencia a manos de Hidalgo quien por cierto no creía en la virginidad de María de acuerdo a documentos históricos; y luego en la Revolución Mexicana por parte de Emiliano Zapata quien consiguió un numeroso ejército de campesinos, que con un arma en sus manos se convirtieron en violadores, saqueadores, etc. El uso de este símbolo provocó el derramamiento de sangre de miles, que no vieron una mejora en sus condiciones de vida cuando esas guerras terminaron. ¿Cómo impulsas un movimiento revolucionario con un símbolo que representa la ignorancia de la derecha?, ah, pues de tal forma que mantengas a la derecha en el poder, gane quien gane. Voy a citar a un amigo que comúnmente dice: “al mexicano dale cerveza, fútbol y virgen de guadalupe y lo mantienes controlado”. Para mi, lejos de ser un símbolo de inspiración revolucionaria, me parece el símbolo más significativo de la esperanza del mexicano, de que ante los problemas graves lo que se requiere son milagros.

El mundo y sus demonios.

Este post puede resultar ofensivo para gente tradicionalista o ritualista, quiero establecer que nada de lo que digo tiene un sentido personal, sólo refleja mi opinión sincera.
Hace algunos años leí un libro muy interesante de Carl Sagan, llamado “The Demon-Haunted World“, me ayudó a aterrizar todas mis ideas de escepticismo que venía cargando desde adolescente. La idea fundamental de este libro, desde mi punto de vista, es que hay una serie de cosas que no podemos demostrar que existen o que no existen, pero que eso no es fundamento para creerlas (¿suena excesivamente obvio no?). En varios casos el autor se preocupa por demostrar lo falaz de ciertas creencias pero es consciente de que podría desperdiciar una vida de investigación y desarrollo tratando de demostrar en qué falsedad incurre cada una de éstas ideas. Si hiciéramos una especie de “formateo cerebral” y comenzáramos por instalar un sistema operativo basado en sentido común en vez de tradicionalismo, y después le instaláramos programas de desarrollo de conocimiento en diversas áreas de interés particular y a partir de ésto desarrolláramos la cultura al combinar el conocimiento de cada individuo, tardarían mucho más tiempo en generarse creencias ritualistas. La razón es que todo este tipo de creencias parten de la ignorancia, hay muchos ejemplos simplistas, “cae una tormenta, los rayos queman los árboles, los dioses deben estar furiosos”; “se escuchó un ruido en la casa, debe haber fantasmas”, “no entiendo por qué pasó, seguro Dios así lo quería”. Un día la sobrina de un profesor, que tenía tres años, fue llevada por sus papás a rentar una película a un pequeño Videocentro en mi ciudad natal, la niña tomó una cinta adhesiva del mostrador sin que la encargada se diera cuenta, los papás salieron de ahí y se percataron que la niña tenía la cinta y le dijeron “anda, devuélvela a la señorita”, la niña obedeció inmediatamente, empieza a caminar y de repente un conductor ebrio pierde control de su camioneta, se sube a la acera y mata a la niña. En este ejemplo podríamos acaso decir que “Dios así lo quiso”, pero entonces tendríamos un concepto de “misericordia divina” bastante enfermizo. Muchas personas tratan de arroparse en la ignorancia de sus rituales para encontrar dos cosas, desahogo confiable y explicaciones innecesarias. El desahogo es al menos terapéutico, pero cuando nos tratamos de consolar con explicaciones sin fundamento, me parece que eso nos aleja de la superación del trauma y nos arrincona en esto que llamamos esperanza, que para mi es tapar tus ojos con una venda, tomar un sedante, ponerte a correr y creer que llegarás al lugar correcto. Si a mi me dices “veo gente muerta” me parece mucho más sencillo pensar que tienes esquizofrenia paranoide a que la gente muerta se aparezca. El común denominador de todas estas ideas es que benefician a nivel individual los mecanismos de defensa en vez del autoanálisis; a nivel social crean burocracias innecesarias, desvían la consciencia colectiva hacia un estado surrealista y promueven la irracionalidad.

Malos pensamientos.

Durante la primaria estuve en un lugar de oscuridad llamado “Constancia y Trabajo”. En este sitio la tortura mental y física era cosa de todos los días, podías ver a niños hincados en medio del patio central, bajo el sol, con las manos en alto sosteniendo pesados libros. Platicar en clase o sacar mala calificación en algún examen implicaba necesariamente ser golpeado en la mano extendida con un metro de madera o con un borrador. La educación además era excesivamente católica, nos llevaban a misa cada viernes primero de mes, antes del cual nos hacían confesarnos (de manera obligatoria) con uno de dos padres, el que te regañaba o el que estaba literalmente dormido mientras hablabas. Yo tenía mi bloque de pecados “seguros”, los confesaba siempre para rellenar, porque aunque les cueste trabajo creerlo, yo era demasiado buen niño y realmente eran pocas las veces que necesitaba confesarme. Así que cada que me confesaba de manera obligada el script era: “Sinpecadoconcebida (respuesta a un ‘avemaríapurísima’)”, “hace un mes que no me confieso” (respuesta a ‘¿cuándo fue la última vez que te confesaste?)”. “Confieso padre que a veces (1.) no pongo atención en misa, (2.) tengo malos pensamientos y (3.) me enojo con mis papás”. Cabe señalar que a mi grupo (éramos el “A”) siempre nos tocaba el padre que se estaba durmiendo, entonces su respuesta invariable a mis pecados era “trs pahs nstros y trs avs mahias”. Entonces yo iba y me hincaba y empezaba a rezar devotamente. Pero un día, se enfermó este padre, quien ya era bastante viejo y nos tocó confesarnos a todos con el padre que regañaba. Recuerdo que todos los de mi grupo se acercaban asustados, y definitivamente no ayudaba mucho ver a los niños que salían llorando del cuarto que usaban como confesionario. Finalmente me tocó a mi, así que me acerqué y entegué mi paquete de pecados seguros. El padre se tomó un tiempo para responderme, éste era joven y tenía cara de malo. Me dijo “¿qué clase de malos pensamientos?” a lo cual respondí “pues ya sabe, cuando uno le desea malas cosas a otros”. “¿Pero no son pensamientos impuros?”. Cuando ocurrió esto yo estaba en cuarto de primaria, tendría unos 8 años, mi concepto de pensamientos impuros era por ejemplo, desear que mi papá se muriera cuando me obligaba a comer fruta o imaginarme golpear a algún compañero que me caía mal o ganarle una discusión a la maestra. Así que pensándolo un poco le dije “sí”. Alzando un poco el tono de voz me preguntó “¿te has masturbado?”. Y pues yo respondí “yo creo que no padre” pero ahora sí realmente nervioso. “¿Lo has hecho o no lo has hecho?”, “Padre, no sé qué es eso”. Entonces el padre abrió los ojos a su máxima capacidad y se dio cuenta que acababa de cometer un grave error. Me dijo que rezara un padre nuestro y un ave maría. Lo primero que hice después de rezar, como se han de imaginar, fue buscar “masturbación” en este pésimo diccionario que se llamaba “Sopeña”. Es de esos diccionarios en los que buscas por ejemplo, “castraltor” y te dice “el que castralta”. Te vas entonces a “castralta” y te dice “remancería”, te vas entonces a “remancería” y dice: “dícese del lugar donde trabaja el castraltor”. No recuerdo qué demonios decía en masturbación, creo que mis dudas fueron resueltas preguntando a amigos. La cuestión es que un año después yo ya me estaba masturbando, y lo único que decía en el confesionario era “Padre, he tenido malos pensamientos”.